Actualizado 17/08/2010 16:29

Emotivo homenaje en La Viesca a las 18 víctimas de la tragedia de la mina de Reocín en su 50 aniversario

TORRELAVEGA/CARTES, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Familiares de la mayoría de las 18 víctimas de la tragedia que ocurrió en la mina de Reocín hace 50 años se han reunido este martes en el parque de La Viesca, junto a una de las palmeras que resistió el alud, para rendir homenaje a las víctimas, nueve de ellas niños de corta edad, atendiendo a la convocatoria de los ayuntamientos de Cartes, Torrelavega y Reocín.

El homenaje, en el que también ha estado presente un representante de Asturiana de Zinc S.A. --heredera de la Real Compañía Asturiana de entonces--, ha consistido en una ofrenda floral y la inauguración de un conjunto escultórico que representa 18 prismas de zinc (uno por cada víctima), diseño de los arquitectos torrelaveguenses Eduardo Fernández Abascal y Floren Muruzábal. Los prismas, que serán colocados próximamente, tendrán distintas alturas en referencia a las edades de cada víctima, entre las que hubo niños, mujeres y hombres.

Con el sonido del violonchelo del director del Conservatorio de Música, David Cubillas, como fondo musical, el acto se ha desarrollado en un ambiente emotivo, con el recuerdo de la catástrofe minera más importante de la historia de Cantabria, ocurrida el 17 de agosto de 1960, cuando la rotura del dique de estériles de La Luciana provocó el derrumbe de 100.000 toneladas de lodo, fango y tierra y enterró varias viviendas.

La alcaldesa de Torrelavega, Blanca Rosa Gómez Morante, ha remarcado que "no queremos hoy protagonismos, para no remover el dolor de toda una comarca pero, por respeto a la memoria de estas 18 víctimas, pensamos que era necesario que tuvieran un homenaje".

Por su parte, el alcalde de Cartes, Saturnino Castanedo, tras explicar que en este Ayuntamiento "apenas existe constancia en archivos documentales de aquella tragedia", se ha comprometido a "ir recuperando esa memoria y reconciliarnos con ese silencio cruel que se ha guardado durante todos estos años".

El acto, el primero de una serie de homenajes que se pretenden realizar, se ha completado con sendos testimonios emocionados de dos supervivientes de la catástrofe que, cuando ocurrió, eran apenas unos niños.