Nueve detenidos por tráfico de marihuana y hachís a través de asociaciones cannábicas

Actualizado 23/10/2014 16:42:30 CET
POLICÍA NACIONAL

Tenían una numerosa cartera de clientes, que acudían a las asociaciones pagando un precio superior al precio medio en el mercado ilícito

SANTANDER, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional ha detenido a cuatro individuos en Santander, dos en Sarón y a tres en Torrelavega, como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas, al dedicarse a la venta y distribución de marihuana, camuflando esta actividad ilícita tras sendas asociaciones cannábicas, concebidas como lugares de encuentro para el consumo de esta sustancia única y exclusivamente con fines terapéuticos, que estaban ubicadas en Santander y en Torrelavega.

El pasado 14 de octubre fueron detenidos en Santander JM.H.P., de 40 años, con cuatro detenciones anteriores por tráfico y cultivo de droga; PR.V.R., de 26, con tres detenciones por Ley de Extranjería; I.M.A., de 33; y LM.S.H., de 43 años, con seis detenciones anteriores por delitos contra el patrimonio. Y en Torrelavega B.L.M. de 32, años, J.R.C. de 33 e I.P.F. de 29.

El día 16 fueron detenidos en Sarón I.P.P. de 33 años, con dos detenciones por tráfico de drogas; y L.G.G. de 27, a quien le constan cuatro reseñas, una de ellas por tráfico de drogas. Se les intervino 5.360 gramos de marihuana, 212 gramos de hachís y 645 euros en metálico, además de lámparas halógenas, productos fertilizantes, macetas y otros útiles para el cultivo y distribución de la droga.

La Jefatura tenía conocimiento desde finales de agosto de esta irregular actividad desarrollada al "abrigo" de esta asociación, al realizar un acta de incautación de droga a un individuo, interceptándole en la vía pública una bolsita de marihuana que dijo que la había comprado en una asociación cannábica ubicada en el Primero de Mayo de Santander.

Se inicia una investigación al respecto y por parte de la Unidad de Prevención y Reacción de Seguridad Ciudadana se detecta una "acusada presencia de consumidores" de sustancia estupefaciente a los que se ocupan pequeñas cantidades en la zona de Peñacastillo.

Las gestiones conducen al Grupo de Estupefacientes de la Policía Judicial a determinar que el origen radicaba en una Asociación Cannábica ubicada en el Primero de Mayo.

La Policía Nacional subraya que según los estatutos fundacionales de estos entes asociativos, son lugares privados donde realizar un consumo responsable y compartido de una "insignificante" cantidad de sustancia (cannábis-marihuana) con un exclusivo fin terapéutico, que sus "asociados" deben acreditar por prescripción facultativa, de manera que en ningún caso se promueva, facilite o favorezca el consumo a personas ajenas o que no atiendan al perfil descrito.

VENTA "INDISCRIMINADA"

La actividad ilícita de la referida asociación fue constatada en el transcurso de la investigación, comprobando que era un punto de venta "indiscriminada", sin control sobre los destinatarios y que no se consumía de manera privativa, sino que según acreditan las numerosas actas de incautación a compradores, estos acudían a la asociación por ser de más fácil acceso a la sustancia ilegal.

Tras obtener la pertinente orden judicial, se realizó un registro en el domicilio de uno de los detenidos en la localidad de Sarón, donde se localizó un cultivo de marihuana y útiles para su cuidado y distribución.

Del mismo modo, en el caso de Torrelavega, la investigación parte en octubre del pasado año, al tener conocimiento en la Comisaría Local de que un bar se había convertido en una asociación cannábica de ayuda terapéutica, enmascarando de esta forma su actividad real, que no era otra que el tráfico de estupefacientes al menudeo.

A los dos detenidos de Torrelavega, se les incautaron 123 gramos de marihuana y 255 euros en metálico y utensilios para la distribución de la droga al menudeo.

Con la detención de estas nueve personas, la Policía Nacional da por erradicados sendos puntos de venta "indiscriminada" de marihuana y hachís en Santander y Torrelavega, donde los responsables de estas asociaciones, a las que accedían consumidores de toda la región en la creencia de que dicha venta revestía atributos de legalidad, obtenían "un cuantioso lucro, pues poseían una numerosa cartera de clientes, que acudían a las asociaciones pagando un precio superior al precio medio existente en el mercado ilícito".