Piden seis años para el acusado de abusar sexualmente de una invitada a su fiesta

Actualizado 01/11/2014 18:59:11 CET

SANTANDER, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El fiscal pide seis años de cárcel para un hombre de 57 años acusado de abusar sexualmente de una joven de 25 que había sido invitada a la fiesta que se celebraba en una finca propiedad del primero, y para la que solicita una indemnización cercana a los 6.000 euros.

   La sección primera de la Audiencia de Cantabria juzgará este lunes, 3 de noviembre, a partir de las 9.30 horas a F.J.U.P. por un supuesto delito de abuso sexual, por meterse en la cama de la chica y tocarla los pechos y los genitales.

   Los hechos ocurrieron en septiembre de 2012, tras una noche de fiesta en un finca de Cantabria propiedad del acusado y en la que los amigos invitados habían estado bebiendo alcohol.

   Sobre las ocho o nueve de la mañana, el acusado se dirigió a un módulo de obra habilitado en la finca para dormir, y que tenía una habitación con dos camas individuales y un salón con un sofá, donde se iba a acostar él.

   Antes que él, había ido al módulo la joven, que había acudido a la fiesta junto con su pareja, y para quienes se había reservado la habitación habilitada, por lo que previamente habían juntado las camas.

   El acusado, aprovechando que la chica estaba sola en la cama, girada hacia la pared y profundamente dormida por la fiesta y el alcohol ingerido, se tumbó junto a ella. Con ánimo libidinoso, metió la mano bajo la sudadera de la víctima y, tras desatarle el bikini, comenzó a tocarle los pechos. Después, metió la mano por el pantalón que llevaba puesto la joven, y empezó a tocarle los genitales, llegando a introducirla un dedo en la vagina.

   La chica, que estaba medio dormida, pensó que los tocamientos se los estaba haciendo su novio, por lo que se giró con los ojos cerrados hacia el acusado, quien aprovechó para besar a la joven, que en ese momento se percató de lo que estaba ocurriendo. Así, empujó a F.J.U.P. para sacarle de la cama, comprobando que tenía los calzoncillos bajados, saliendo ella de inmediato del módulo.

   A consecuencia de lo ocurrido, la víctima -que denunció los hechos al día siguiente- presenta un trastorno de estrés post traumático, como secuela del daño psíquico sufrido, precisando tratamiento con psicofármacos.

   El fiscal considera que los hechos constituyen un delito de abuso sexual, por lo que solicita pena de seis años de cárcel para el acusado, que durante ocho años no podrá acercarse a menos de 500 metros a la víctima, a su lugar de trabajo o domicilio, ni tampoco podrá comunicarse con ella. Asimismo, deberá indemnizarla con 2.922 euros por la secuela de estrés post traumático y 3.000 euros por daños morales.

   La acusación particular eleva a 8 los años de prisión, y a 12.000 euros la indemnización, 6.000 por las secuelas y otros tantos por los daños morales. Por su parte, la defensa interesa la libre absolución del hombre al entender que no cometió actuación delictiva alguna.