Actualizado 09/03/2009 13:38 CET

El presidente de Caja Cantabria cree que el Plan Eólico es la "tercera oportunidad histórica" para la región

Enrique Ambrosio participa esta tarde, junto con otros expertos, en una conferencia organizada por Cemide y la Cámara de Comercio SANTANDER, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Caja Cantabria, Enrique Ambrosio, consideró hoy que el Plan Eólico es la "tercera oportunidad histórica" que va a tener la región, tras los intentos fallidos de instaurar en la década de los sesenta Petronor y British Motor Corporation en la Comunidad Autónoma y opinó que esta herramienta, que aprobará esta semana el Gobierno, va a jugar un papel muy importante en la economía durante los próximos cuatro ó cinco años.

A su juicio, el Plan Eólico, que supondrá un inversión directa de 2.000 millones de euros y la creación de unos 500 puestos de trabajo, es el "embrión" para la generación de un sector "hoy por hoy" inexistente en la región: el de las energías renovables. Por ello, señaló que si se aprovecha bien la producción de energía eólica terrestre y se combina, además, con la eólica marina, Cantabria podría tener un sector industrial y empresarial distinto y mejor al que tiene en la actualidad, según dijo.

Esta idea fue corroborada por el director general de Airconfort-Grupo Dalkia, Jaime Sordo, quien consideró "imprescindible" la iniciativa de la región de abordar la energía eólica. "Es el momento", dijo, "de apoyarse en las energías", fundamentalmente en las renovables y, dentro de éstas, en las eólicas.

Sordo y Ambrosio se pronunciaron en estos términos durante la rueda de prensa que ofrecieron junto con la presidenta de la Federación de Asociaciones Empresariales de la Distribución y el Comercio de Cantabria (Fediscom), Paz Maza; el presidente de la Asociación de Empresas de Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Ascentic), Miguel Fernández Seco; y el presidente del Grupo Solares, Adolfo Añíbarro.

Todos ellos participarán esta tarde, a partir de las 19.30 horas, en el XXVI edición del coloquio '¿Cómo ven nuestros hombres y mujeres de empresa la economía para el año 2009? que organizan conjuntamente el Centro Montañés de Investigación y Desarrollo (Cemide) y la Cámara de Comercio de Cantabria. La tradicional charla estará marcada, en esta ocasión, por la situación de crisis económica, financiera y de confianza por la que se atraviesa en la actualidad, según coincidieron estos expertos.

Así, en la conferencia de prensa, en la que también participaron los presidentes de Cemide y de la Cámara, Enrique Campos y Modesto Piñeiro, respectivamente, el máximo responsable de Caja Cantabria aseguró que el sistema financiero internacional está sufriendo una "hetacombe" y que hay una recesión en todo el mundo, que se plasmará en una contracción aproximada del PIB del 3 por ciento en las economías avanzadas y de entre el 3 y 4 por ciento en las emergentes.

Tras señalar que las entidades están teniendo "grandes dificultades" para financiar al tiempo que se están viendo obligadas a reestructurar el negocio, Enrique Ambrosio se refirió a los últimos datos que se manejan desde la entidad que preside.

Entre ellos, destacó una previsión de descenso del PIB del 2,4% en 2009 y de un 0,4% el año que viene. A ello se suma la caída en el sector de la construcción y en la vivienda, caída que alcanzará el 11 y 21 por ciento en los próximos meses. Mientras el IPC (Indice de Precios de Consumo) se situará en el 0,3% este año y en el 2,1% en 2010, la tasa de paro alcanzará el 17,2 y 19,3% en el presente y próximo ejercicio, respectivamente.

"MUCHO MÁS GRAVE"

No obstante, matizó que la volatilidad de los pronósticos es "altísima" ya que esta crisis no es "comparable" con las anteriores, sino que es "mucho más grave". A juicio de Ambrosio, estamos todavía "en la mitad" de la crisis, es decir, que faltaría "la otra mitad" aunque, en cualquier caso, afirmar hasta cuándo va a durar la actual coyuntura es "muy difícil".

A su parecer, para compensar la caída de la demanda interna hay que fomentar las exportaciones. "Además del sol, la paella, los toros y la siesta, tenemos activos importantes que hay que poner en valor", apostilló. En este sentido, citó empresas con solvencia internacional o directivos de prestigio, entre otros elementos, que puede "mejorar la imagen" de España. También dijo que todas las empresas deben "poner su granito de arena" ante la actual coyuntura económica y que hay que "auto motivarse" y no esperar a que "nadie nos motive".

Respecto a la entidades financieras confió en que se pongan en marcha más medidas para estimular el crédito. De Caja Cantabria, afirmó que el nivel de solvencia es "excelente", del 41,62%, y cifró en 18.000 millones de euros su valor total de negocio.

SEGUIR CON POLÍGONOS INDUSTRIALES

Por su parte, el director general del Grupo Dalkia lamentó que no se vislumbren proyectos de "relevancia" en la región de cara a los próximos meses, al tiempo que lamentó las caídas que se están dando en el sector industrial, de la construcción o a la automoción, entre otros. Por ello, abogó por "seguir trabajando" en la política de suelos y polígonos industriales para que, cuando cambie la situación, tener suelo donde ejecutar los proyectos.

"La fotografía, hoy, es de desconfianza, inseguridad y pesimismo", sentenció Jaime Sordo, para quien la motivación del empresario es "vital" y hay que tener, además, capacidad para adaptarse a los cambios porque, de lo contrario, "mal asunto".

El presidente de Ascentic opinó que el 2009 supone un año de retos y oportunidades para el sector de la I+D+i y confió en que haya un nuevo modelo de crecimiento tras la salida de la crisis.

Por su parte, el presidente del Grupo Solares lamentó que ante una crisis "tan profunda" el dinero disponible para el ocio y los viajes sea "marginal" y opinó que se va a continuar la tendencia a la baja en este sector. No obstante, Aníbarro advirtió de que si "ahorramos, no gastamos nada" por lo que será "más difícil" salir de la crisis. Así, a su juicio, el problema es el consumo.

Por último, la presidenta de Fediscom abogó por la formación y mejora continua del sector comercial, que presenta un futuro "muy incierto".