Castellón - Racing de Santander - LALIGA
SANTANDER, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Racing de Santander ha denunciado este lunes que dos jugadores, uno de ellos Íñigo Vicente, fueron alcanzados por sendos 'botellazos' lanzados por "una minoría" de aficionados del Castellón durante el partido que enfrentó a ambos equipos el pasado sábado, 28 de febrero, en el SkyFi Castalia.
Además, el club ha afirmado que también la novia de Íñigo Vicente, que disfrutaba de una entrada de cortesía, fue insultada "con saña" y amenazada reiteradamente con ser agredida junto con las personas que la acompañaban.
En un comunicado, el Racing ha explicado que desde el momento en el que Giorgi Guliashvili adelantó al Racing en el marcador anotando el 0-1, "un pequeño grupo" de los seguidores locales adoptaron una actitud "agresiva e incomprensible", con "insultos, gestos amenazantes, restos de bocadillos... Desagradable, pero, desgraciadamente, nada que no se haya visto otras veces. Como la media docena de veces en las que se pudo oír claramente gritos de '¡Puta Santander!'".
Igualmente ha indicado que cuando en el minuto 89 Íñigo Vicente fue sustituido, el árbitro decidió que abandonara el terreno de juego por el lado contrario a los banquillos, lo que le obligó a dar la vuelta por el exterior. "Más allá de unos pocos exaltados locales que le recriminaron y de una grandísima ovación de nuestros seguidores, lo más reseñable fue que al llegar a la esquina en la que estaban ubicadas las entradas de cortesía, hizo un gesto de cariño dirigido a su novia, que ella, lógicamente, devolvió".
A partir de ese momento, identificada por ese "grupúsculo de exaltados" --"hay cientos de castellonenses que son testigos", según el Racing--, la mujer fue "insultada con saña y amenazada reiteradamente con agredirla, y a sus acompañantes, al término del partido", como pueden atestiguar agentes de seguridad privada del Castellón, indica la entidad verdiblanca.
La mujer respondió a los insultos y amenzas "con algún gesto fuera de lugar", fruto del "estado de nervios provocados por ese grupúsculo de exaltados", del que ni ella ni el club están "orgullosos".
Posteriormente, cuando los jugadores del Racing fueron a saludar a sus familiares a la esquina donde están las entradas de cortesía, Iñigo Vicente, "sin mediar provocación alguna, recibió el lanzamiento de una botella desde la grada, lo cual podría haber provocado, si en vez de darle en una pierna le da en la cabeza, un gravísimo problema", explica el club, que indica que el jugador recogió la botella llena, con el tapón puesto, y se acercó a la zona en donde estaba el agresor a pedir explicaciones.
Inmediatamente después, cuando varios compañeros intentaron alejar al futbolista de la zona, "otro energúmeno lanza una segunda botella que, de nuevo, alcanza a uno de nuestros jugadores. No se puede obviar ni disimular comportamientos que ponen en riesgo la integridad física de los protagonistas del partido".
El Racing insiste que estos acontecimientos, "de los que hay numerosos testimonios videográficos en las redes sociales", fueron protagonizados "por una minúscula parte de la afición del Club Deportivo Castellón".
Con respecto a la futura reubicación de las entradas de cortesía anunciadas en un comunicado oficial esta mañana, el Racing "no puede menos que aceptar que el Club Deportivo Castellón organice sus partidos en su estadio como mejor le parezca", señala.
Y por lo que respecta a una futura visita del club cántabro a Castalia, "si los resultados de esta temporada así lo mandan, que no se preocupen: el Racing seguirá siendo ejemplar en su cortesía hacia todos aquellos que visiten los Campos de Sport de El Sardinero", asegura.
Por último, el club desea "a la inmensa mayoría de la afición orellut, que tanto ha sufrido a lo largo de las últimas décadas y a la que entendemos desde lo más hondo de nuestro corazón racinguista, toda la suerte de aquí en adelante". "Bastante han tenido que aguantar", concluye.