Actualizado 01/06/2018 15:43 CET

La Junta de Personal pide la mediación de Revilla en el conflicto escolar

Representantes Junta Personal Docente de Cantabria
EUROPA PRESS

Los representantes de los profesores censuran los "vaivenes" del consejero y acusan a la Junta Directiva de la FAPA de haberse "cerrado en banda"

SANTANDER, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se reunirá el próximo viernes, 8 de junio, con la Junta de Personal Docente, que ha solicitado su intervención en el "grave" conflicto generado a cuenta del horario lectivo en junio y septiembre en Infantil y Primaria a raíz de la negociación del calendario escolar del próximo curso, cuyo inicio, previsto el 10 de septiembre, "está comprometido" si no hay una solución, y "probablemente" también el resto del año académico 2018-2019.

Lo han advertido así los representantes sindicales de los docentes este viernes en una rueda de prensa en la que han apelado a la mediación del jefe del Ejecutivo y líder del PRC porque consideran que el consejero de Educación, el socialista Francisco Fernández Mañanes, con sus "vaivenes" está siendo "incapaz" de hallar una salida a esta "guerra escolar".

Así, tras un breve encuentro informal en el Parlamento, Revilla se entrevistará con los portavoces de la Junta (conformada por los sindicatos STEC, ANPE, CCOO y UGT, que reclaman mantener el horario lectivo reducido en los meses de inicio y fin de curso) dentro de una semana, el viernes a las 10.30 horas, encuentro del que esperan salir con "una solución".

El día anterior, el jueves, se mantiene la protesta anunciada ante la sede de Peña Herbosa, a las 17 horas, así como la huelga parcial (de 9 a 12.30 horas, coincidiendo con el horario de clases) para el jueves 14 y el miércoles 20, aunque estas medidas (decididas esta semana por la Junta en asamblea) se pueden "parar en cualquier momento", si se solventa el conflicto, aunque también se pueden extender a lo largo de "todo" el curso.

En este sentido, los portavoces sindicales en la Junta --José Ramón Merino del STEC; Federico de los Ríos de ANPE; Laura Guate de UGT; y Beatriz Acebo de CCOO-- han explicado que han recurrido a Revilla porque es "el último eslabón en la cadena de mando" -aunque no "el último cartucho", han precisado-, y porque el problema surgido afecta al conjunto de la sociedad y él es el representante de "todo" el Gobierno.

Así, los portavoces de los maestros han pedido al presidente que medie en una situación que se ha "encasquillado", y se han mostrado abiertos a negociar "cuando y donde sea", también con el consejero, si "rectifica y empieza a ser coherente".

EL INFORME JURÍDICO, EXCUSA DE MAL PAGADOR

A Fernández Mañanes le han exigido que adopte una decisión "ya" tomando como referente al alumnado cántabro y sus necesidades, y no en base a la "presión" de otros colectivos ni de "intereses que no vienen al caso", en alusión a la pretensión de las familias de que se amplíe la jornada lectiva para poder conciliar así vida laboral y familiar.

También han instado a Fernández Mañanes -que llegó a la Consejería hace casi nueve meses, en pleno arranque del curso que ahora finaliza, tras el cese de su antecesor, Ramón Ruiz, a propuesta de la nueva dirección 'sanchista' del PSOE- a que no se "escude" en un informe jurídico según el cual no se estarían cumpliendo las horas lectivas legalmente establecidas.

De ser así, la situación se remontaría a hace más de tres décadas, por lo que los sindicalistas han considerado que ampararse ahora en dicho documento y usarlo como "argumento" sería "absurdo", una "excusa de mal pagador".

Tras considerar que la "guerra escolar" la ha iniciado quien "ha faltado al respeto" al profesorado con unos planteamientos de los que se ha "hecho eco" el consejero, los miembros de la Junta de Personal Docente han apuntado a la Junta Directiva de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos que "se ha cerrado en banda".

En este sentido, los sindicalistas han asegurado que la Consejería ha trasladado varias propuestas a la FAPA, que se ha negado a las mismas para insistir así en un aumento de la jornada lectiva de "los alumnos", a los que se va a hacer "trabajar más", lo que a su juicio sería "muy perjudicial" para los escolares.

Y es que, como han aclarado, la jornada laboral de los profesores no se incrementaría, pues el horario de los docentes en junio y septiembre es de nueve de la mañana a dos de la tarde, jornada que "excedemos" con "más horas". Al hilo de esto, han advertido que van a trabajar el "tiempo reglamentario", suspendiendo así, por ejemplo, actividades como excursiones programadas hasta por la tarde.

A este respecto, sobre las medidas adoptadas y las que puedan decidir, los portavoces de los profesores han avisado que irán "hasta donde haga falta llegar". "Esto no acaba con la huelga del 20 de junio o el 10 de septiembre", han alertado.

Pero también están decididos a dialogar, negociar y que se adopten decisiones, pero en la Mesa Sectorial, que es el órgano correspondiente. Además, los profesores han declinado adelantar posibles soluciones, porque no es su competencia y sería, además, "hacer el trabajo a la Consejería".

MODELO PROGRESISTA, NO REGRESIVO

Asimismo, han recordado que apuestan por un sistema educativo "progresista", no solo basado en impartir materias "puras y duras", sino complementado con actividades pedagógicas e innovadoras, y han pedido "dignidad y respeto" para el colectivo y la labor que desarrollan, que se ha puesto en "entredicho".

En este punto, han remarcado que ellos se dedican a la docencia, mientras que para desarrollar actividades extrapedagógicas o de tiempo libre existen otros profesionales que están "capacitados" para ello, como monitores o animadores, de ahí la negativa a la propuesta inicial de completar el horario en el centro con diversos programas extra curriculares.

Y al tiempo que han rechazado un modelo "regresivo y perjudicial" para los escolares, han pedido que no se "pervierta" el concepto de conciliación de la vida laboral y familiar, que a su modo de ver no supone que se facilite a los padres dónde dejar a sus hijos, sino que el sistema y las empresas les propicien "poder pasar el tiempo con ellos".

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