Archivo - Terraza en zona de bares de Santander - EUROPA PRESS - Archivo
SANTANDER, 21 (EUROPA PRESS)
Santander afrontará este verano sin que esté lista la nueva ordenanza de terrazas, para la que el Ayuntamiento había planteado una propuesta que restringía horarios y varios cambios respecto a la que está en vigor, a la que se han presentado alegaciones que están siendo analizadas.
A preguntas de la prensa este martes, la alcaldesa, Gema Igual (PP), ha confirmado que es "imposible por los plazos en los que estamos" que la ordenanza esté preparada para estar operativa este verano, para el que faltan apenas dos meses.
Según ha detallado, en este momento, el Ayuntamiento está analizando las alegaciones para poder responderlas y está realizando una comparativa con las normativas que en esta materia tienen otras ciudades.
Una vez resueltas las alegaciones, la ordenanza deberá ser sometida a un periodo de información pública, ha indicado Igual.
"Es algo que sí estamos en ello y que sí es importante para la ciudad, pero también hay que cumplir unos plazos", ha indicado Igual, que ha subrayado que "estará en cuanto se pueda, pero bien hecho".
LA PROPUESTA PRESENTADA POR EL AYUNTAMIENTO
El equipo de Gobierno municipal (PP) presentó el pasado octubre su propuesta para la ordenanza de terrazas, que introduce varios cambios, como el del horario, restringido hasta las 00.30 todos los días -sin discriminar en fines de semana- salvo en Semana Grande, cuando se ampliará en dos horas.
Cuestionada al respecto de si el horario planteado en dicha propuesta podría estar sujeto a cambios, ha indicado que "eso justo es lo que vamos a analizar ahora" junto al contenido de otras alegaciones relativas a otros extremos.
Además, la propuesta del equipo de Gobierno planteaba delimitarlas físicamente mediante la colocación de 'tachuelas' en el suelo y también establecía que no podrá haber mostradores ni barras en la calle, ni tampoco elementos de cocina salvo en el Barrio Pesquero.
También se introducía un nuevo régimen sancionador con multas que van desde los 750 hasta los 3.000 euros, en función de si se consideran leves, graves o muy graves; y se contemplaban dos tipos de terraza: permanente o temporal -del 1 de marzo al 31 de diciembre-.
Cuando se presentó este documento inicial, Igual estimó que la ordenanza podría salir adelante para la primavera de 2026 --algo que no va a ser así-- aunque matizó que iba a depender de las sugerencias que reciba, que ya presumía que serán "muchas".
La alcaldesa explicó que la propuesta era "un punto medio" entre los intereses de viandantes y hosteleros para "ordenar el suelo que es de todos", velando tanto por que las terrazas "no molesten" a los vecinos como por que los dueños de los negocios puedan desarrollar su actividad.
La ordenanza en vigor data de 2013 y, según señaló Igual, está "obsoleta" tras el cambio de concepto de terrazas surgido a raíz de la pandemia de Covid-19. Además, la nueva normativa debe ajustarse a la ordenanza del ruido y a la Ley de Accesibilidad.