Publicado 28/09/2021 13:04CET

Aumenta la desconfianza de los castellanomanchegos en los políticos, considerándolos el mayor problema de la región

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Archivo - Pleno de las Cortes - CARMEN TOLDOS - Archivo

Cerca del 27 por ciento de los encuestados demanda un cambio de líder en la comunidad

ALBACETE, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

La clase política se posiciona como la principal preocupación de los castellanomanchegos, seguida de la incertidumbre, la economía, el desempleo y la criminalidad. Son datos recogidos en el primer 'Observatorio social para Castilla-La Mancha: Expectativas, miedos, alegrías y exigencias', realizado por la Fundación Liderar con Sentido Común, que refleja el incremento de la desconfianza de los ciudadanos de la región en sus representantes públicos.

El estudio cuenta con un total de 12 preguntas que buscan conocer los sentimientos de los encuestados respecto a lo vivido durante la pandemia, la gestión que han hecho los políticos de la misma o las preocupaciones y esperanzas de las personas respecto al futuro.

Así, de la muestra de 1.000 encuestados, casi dos tercios han manifestado su desconfianza en los políticos. "Los políticos no han cumplido claramente con las perspectivas de los ciudadanos en lo que va de año", ha señalado el presidente de la Fundación, Antonio Sola, durante la presentación del Observatorio en el Gran Hotel, en Albacete.

De hecho, si los castellanomanchegos tuvieran que elegir qué es lo que menos les gusta de su comunidad, un 37,2 por ciento apuntaría a sus representantes, los cuales generan desconfianza en un 66 por ciento de los encuestados. "Un porcentaje muy por encima de la media de la percepción que tenían los ciudadanos en los últimos meses y en 2020".

Según detallaba Sola, tan solo el 12 por ciento de los participantes aseguró confiar en sus políticos, lo que hace que un 27 por ciento considere que lo mejor sería un cambio de líder. "La institucionalidad del gobierno de Castilla-La Mancha ha salido muy estropeada en todas las preguntas relacionadas con el liderazgo".

CARECEN DE SENTIDO COMÚN

Un liderazgo al que, según apuntan los resultados, le falta "sentido común". "Seis de cada diez castellanomanchegos cree que sus líderes provinciales y regionales no tienen sentido común, es un dato muy disparado en la región".

Esto lleva a un cambio en el paradigma del liderazgo, donde, después de varios años, salen los políticos, las fuerzas de seguridad y la iglesia y entran los padres, los médicos y los docentes.

Según ha explicado el consejero de la Fundación, Pablo Knopoff, es lo que se conoce como el "metro cuadrado". "Los líderes dejan de ser figuras relativas para ser figuras de verdad, ahora son lo más cercano y lo más íntimo de las personas, los padres, con un 35 por ciento del liderazgo al que aspiramos, los médicos, con un 14 por ciento, y los maestros, con un 8 por ciento". En definitiva, "los que nos crían, los que nos cuidan y los que nos educan".

Figuras de las que destacan su "bondad moral", y es que el 76,7 por ciento de los encuestados señala que lo que más valoran en un líder es la honestidad, vinculada a la verdad. "Resaltan las cualidades humanas, la preferida es la honestidad, hay un mensaje claro de que sin verdad no hay liderazgo" apuntaba la directora del Observatorio, Agustina López.

Una "bondad moral" que llevaría a una mayor importancia de los "liderazgos femeninos". "En la Fundación creemos que la tendencia mundial es que los valores asociados a lo femenino tienen cada vez más relevancia".

En este sentido, los encuestados han señalado que consideran a las mujeres líderes más valientes, emprendedoras, abiertas de mente, empáticas, resilientes y atentas, lo que, sin embargo, choca con la realidad que vive este sector de la sociedad en España. "Nuestro país es de los 20 primeros en malos tratos y feminicidios, debemos conectar lo que pensamos con la realidad que vivimos respecto al papel de la mujer, necesitamos aceleradores de la incorporación de la mujer en lo público" ha señalado Sola.

DIVISIÓN ANTE EL FUTURO DE LA PANDEMIA

El Observatorio también ha reflejado la división de los castellanomanchegos respecto a cómo han vivido la pandemia y qué esperan de cara al futuro. Casi la mitad, el 49,6 por ciento, la relaciona con un buen estado de ánimo, dato que podría estar vinculado al avanzado estado de la pandemia y el proceso de vacunación. No obstante, una cifra importante, el 47 por ciento, refleja agotamiento, enfado y angustia, además de preocupación por la incertidumbre y la "pandemia económica", muy ligada al desempleo.

En lo que sí que han coincidido casi todos los encuestados es en el sentimiento de orgullo de ser de Castilla-La Mancha. "Están super orgullosos de ser manchegos, se sienten muy de su tierra, tienen un orgullo y un sentimiento muy especial vinculado a lo íntimo, se sienten de aquí", explicaba el presidente de la Fundación, que concluía asegurando que "hay más amor que desamor hacia la comunidad".