Actualizado 05/07/2009 20:13 CET

El Ayuntamiento de Cuenca multará a quien no separe correctamente los residuos

CUENCA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Cuenca está realizando controles y ha dispuesto que un policía local de paisano se una a los inspectores y coordinadores medioambientales para vigilar el cumplimiento de las ordenanzas municipales y controlar la separación de residuos.

Según explica en un comunicado el concejal de Medio Ambiente, Ángel Mariscal, el Ayuntamiento ha recibido varias quejas de uno de los sistemas integrados de gestión de envases, por la presencia de otro tipo de residuos en los contenedores de vidrio.

Por el momento, las quejas se limitan a una zona de la ciudad donde se concentran bares y locales de ocio. Estas malas prácticas impiden el reciclaje de los residuos que tienen implantado un sistema de recogida selectiva, ponen en peligro la calidad y continuidad del servicio y son un foco de malos olores y molestias.

El gerente de zona centro de Ecovidrio, una de las asociaciones de productores de envases, ha manifestado que en muchas ocasiones, los contenedores de vidrio se llenan de otros residuos y esto ha empezado a ocasionar problemas en la planta de tratamiento de Madrid, dado que no es posible su reciclaje, esto pudiera dar lugar a que no se recojan dichos contenedores.

Los mayores problemas se han detectado en el Casco Antiguo, concretamente en los contenedores soterrados de la Plaza Mayor y Obispo Valero. Los de la calle de Fray Luis de León también están en la lista.

Desde el 1 de julio, este policía se dedica exclusivamente a la vigilancia de las ordenanzas municipales y de las zonas de aportación de la basura de determinados establecimientos, que son un mal ejemplo.

Recientemente han sido rechazados más de 30.000 kilogramos de vidrio por no estar correctamente separados. Para corregir esta situación, el Ayuntamiento está realizando controles y, tras una campaña de información, multará a quien no separe correctamente los residuos.

Mientras se prepara la campaña divulgativa de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, los inspectores solo informarán en el caso de las infracciones leves. La ley dispone que los residuos, una vez depositados en la vía pública, son de propiedad municipal. El policía garantiza la veracidad de los hechos y la confidencialidad.

Las sanciones no son lo peor, si los hechos persisten el Ayuntamiento podría obligar a los infractores a gestionar los residuos por sí mismos y a su costa.