CUENCA 24 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha apelado en Villarta de San Juan (Ciudad Real), en la celebración de las fiestas en honor a la Virgen de la Paz, al consenso. "Me gustaría que todos hiciéramos las paces, el esfuerzo de estar a bien con nosotros mismos y con todos los demás", aseveró.
Barreda ha asegurado que todos los que tienen responsabilidades públicas deberían hacer un ejercicio a favor del acuerdo, del consenso, del pacto porque eso es mas útil para el interés general y para el conjunto de los ciudadanos, ha informado la Junta en nota de prensa.
En el día grande de Villarta, ha destacado la importancia de que en los pueblos de la región se mantengan las costumbres porque "nuestra raíces y señas de identidad son siempre importantes, pero más ahora en un momento de mundialización donde es tan necesario mantener las esencias".
El jefe del Ejecutivo autonómico ha reconocido que estas fiestas y costumbres son anclajes emocionales que nos unen a la tierra y nos recuerdan lo que somos. Además, ha felicitado a todas las peñas y a todos los vecinos y vecinas por mantener y potenciar esta celebración.
FIESTAS
La fiesta de 'Las Paces' es una tradición religiosa y popular que se remonta al siglo XIV y que tiene el fuego y la pólvora como elementos más característicos. Fueron declaradas Fiestas de Interés Turístico Regional el 28 de marzo de 1994. El día grande de Las Paces es tradicionalmente el 24 de enero, la Procesión de la Santísima Virgen de la Paz.
El día grande de Las Paces comienza con la celebración de la Santa Misa en honor a la Virgen de La Paz, tras la Eucaristía da comienzo la procesión de la Santísima Virgen de la Paz organizada por la Hermandad Nuestra Señora de la Paz, al final de cuyo recorrido se hace la tradicional puja de brazos de la Virgen.
Los villarteros ofrecen a su Patrona, durante el recorrido de la procesión entre la iglesia de San Juan Bautista, "la nueva", y su homónima "la vieja", el lanzamiento de miles de cohetes con lo que el recorrido se realiza en medio de un jubiloso ambiente mezcla de devoción, pólvora y explosiones en el cielo.
Las aproximadamente 20 peñas que aglutinan más de 200 personas se encargan de abrir la procesión de forma organizada, cada una con su típico atuendo. Son las responsables de dinamizar las fiestas pero también se ocupan de apelar a la prudencia entre sus miembros para que no se de ningún incidente.
En el transcurso de la Procesión tiene lugar la 'Operación 2000' que consiste en lanzar aproximadamente 2000 docenas de cohetes en un par de minutos, cuando la Virgen sale de la Iglesia Vieja.
El alcalde de Villarta de San Juan, Ángel Antonio Ruiz, por su parte, ha agradecido la presencia del presidente de Castilla-La Mancha en estas fiestas y ha asegurado que estas son unas fiestas que se han mantenido gracias a todos los villarteños.
Igualmente, ha explicado que esta es una celebración que gira en torno a la Virgen de la Paz en las que los protagonistas son la pólvora y el fuego. La hoguera, de más de 300 metros cuadrados, tiene lugar el día 23, y el 24 la pólvora es la protagonista, día en el que miles de cohetes explotan. Cada uno de ellos representa una promesa o una petición a la Virgen.