Actualizado 27/10/2007 22:33 CET

Barreda reconoce la labor fundamental de los donantes en Puertollano (Ciudad Real) a quienes calificó como "héroes"

CIUDAD REAL, 27 Oct. (EUROPA PRESS) - El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, aseguró hoy en la XV Asamblea de Donantes de Sangre de Puertollano (Ciudad Real) que si la sangre es el sudor de los héroes, los donantes son los verdaderos héroes porque con su gesto dan vida a las personas, por lo que "son muchos los que son sangre de vuestra sangre", apostilló.

Barreda hizo hoy estas declaraciones tras la inauguración del monumento dedicado al donante que bajo el título "Manos de solidaridad" ha realizado el escultor puertollanense Emiliano Vozmediano, según informó la Junta en nota de prensa.

En este contexto, el presidente autonómico dio las gracias en nombre de toda la sociedad de Castilla-La Mancha por la solidaridad que ejercen estos donantes y por hacerlo de manera altruista. "Sin vosotros no se podrían hacer la inmensa mayoría de las intervenciones hospitalarias", dijo.

Así, aseguró que el monumento realizado por Vozmediano expresa el espíritu de la Hermandad de Donantes y reconoció que es de justicia que los donantes tengan un recuerdo permanente frente al Hospital Santa Bárbara para que sirva de recuerdo a todos los que por aquí transitan.

"Vosotros, donantes de sangre, pertenecéis a la aristocracia de la solidaridad y por ello la sociedad os debe estar eternamente agradecidos", afirmó el presidente de Castilla-La Mancha que parafraseó en su intervención una frase de la Biblia que reza "Dios hizo a todos los hombres con la misma sangre", por ello según Barreda, "el ser humano es el valor más supremo y eso nos iguala a todos, sin distinción de grupos sanguíneos ni Rh".

Por su parte, el presidente de la Hermandad de Donantes, Santiago de Tera, puso de manifiesto que el monumento inaugurado hoy supone un reconocimiento social a todas las personas que de forma callada, continua y solidaria se aproximan al centro hospitalario para "hacer realidad el milagro de la vida".

Además, el alcalde de Puertollano, Joaquín Hermoso, coincidió en señalar que el acto de hoy significa hermandad y añadió que el monumento descubierto hoy evidencia la solidaridad de la ciudad de Puertollano. "Como alcalde, de corazón y con el corazón os quiero dar las gracias por lo que sois y por como sois", concluyó Hermoso.

'MANOS DE LA SOLIDARIDAD'.

La escultura 'Las manos de la solidaridad', realizada por el artista Emiliano Vozmediano, se ha instalado en la rotonda del Hospital Santa Bárbara gracias a la iniciativa de la Hermandad de Donantes de Sangre. La estructura tiene 4 metros de altura, de los que 1'26 corresponden a la escultura de bronce con acabado en azul, que contará con una base de granito.

Este monumento-escultura servirá de reconocimiento a las numerosas personas que a lo largo de la historia han colaborado desinteresadamente con la hermandad de donantes de sangre.

HERMANDAD DE PUERTOLLANO.

En 1973, año en que fue inaugurada la residencia sanitaria 'Santa Bárbara', se creo la primera Junta Local de la Hermandad de Donantes de Sangre, lo que supuso los primeros pasos para que se implantara en Puertollano la Hermandad. Desde entonces viene trabajando para que no falte sangre en el Hospital, desarrollando campañas informativas y con la esperanza de superar nuevos retos: plasmaféresis y extracciones extrahospitalarias.

La Hermandad está integrada por la Federación Regional de Donantes de Sangre, por la Federación nacional y la Fundación para la Promoción de Donación Altruista de Sangre y Plasma en España (Fundaspe). Es un centro de referencia para Alcer, banco de ojos, médula ósea, banco de tejidos neurológicos y el departamento de anatomía de la Facultad de Medicina de Albacete.

La Junta rectora está compuesta, además de por el presidente, por el vicepresidente, Gregorio Cabañero; el secretario general, Ramón Moya; la tesorera, Yolanda López, los censores de cuentas Emilia Sánchez y Antonio Mansilla y los vocales Antonia Fernández, Pilar García, Rafael Barba, Ana María Ortiz y Domingo Segura.