TOLEDO 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El pleno de las Cortes aprobó hoy, por unanimidad, una resolución del Grupo Parlamentario Popular de apoyo al sector del ajo en Castilla-La Mancha, en la que se insta a los gobiernos regional y central y a las autoridades europeas, a luchar contra el fraude de las importaciones ilegales de este producto y a revisar los contingentes y el arancel disuasorio.
La resolución, que puso fin al debate general celebrado en las Cortes sobre este cultivo, recoge también la necesidad de unificar normas y protocolos, modificar los requisitos a cumplir por los importadores, atender a un nuevo etiquetado del producto y a realizar campañas de promoción y divulgación del ajo.
En el texto presentado por el PP también figura la petición, al Gobierno regional, de poner en marcha una Denominación de Origen, según demanda el sector; algo a lo que, aunque el PSOE votó como parte de la resolución, mostró su oposición, tal y como explicitó el diputado socialista Antonio Salinas, quien detalló las complicaciones que supone establecer una zona específica en un cultivo como este.
Desde el PP, la parlamentaria María Luisa Soriano resaltó las "más altas cotas de calidad" que presenta el mercado del ajo en Castilla-La Mancha que, no obstante, tiene que soportar las "zancadillas de quien tiene la obligación de protegerle", en relación al Gobierno central, y avisó de que la campaña 2008 del ajo en Castilla-La Mancha --con un 23 por ciento menos de superficie cultivada-- será "una que nadie querrá recordar".
MALDICIÓN DE LOS BISIESTOS
A ello sumó las dificultades que plantea la parálisis actual de los mercados, los bajos precios, las "escasas" operaciones comerciales y el "incesante" incremento de los costes de producción, y adelantó que los agricultores se preguntan "si esto se debe a la maldición de los años bisiestos o es la gota que rebasa el vaso".
María Luisa Soriano lamentó, por contra, que ni el Gobierno central ni el PSOE regional haya aprobado ninguna de las propuestas realizadas hace meses por el Partido Popular, entre las que figura el control de las importaciones de terceros países que "no cumplen con los requisitos exigidos a Castilla-La Mancha, lo que supone competencia desleal".
Recordó que las importaciones de China "suponen una de las mayores preocupaciones de los productores" de ajo de la Comunidad Autónoma; y apostó por poner en marcha nuevas campañas de promoción y divulgación del ajo para aumentar su consumo y por que se intensifique la lucha contra el fraude de las importaciones ilegales.
Al Gobierno regional, la parlamentaria del PP le instó a que fomente, proteja y aliente el cultivo del ajo, y a que controle los mercados extranjeros, además de a que ponga en marcha nuevos planes que aumenten la oferta de tierra en regadío y a que intervenga ante la "persecución que sufren los agricultores para la contratación de mano de obra" ya que "están siendo tratados como delincuentes".
OPACIDAD DE LOS MERCADOS
El portavoz de Agricultura del PSOE, Antonio Salinas, quien consideró que el PP está sumiendo al sector "en el mayor de los abandonos posibles", recordó que los problemas que sufre este ámbito ya fueron alertados por la Mesa Nacional del Ajo, por lo que apeló a la unión de todos en la defensa de un producto y un sector como este.
Salinas explicó que el ajo chino se sigue ofertando a un precio de compra igual que en 2001, por lo que hay "un desfase importante entre las cantidades que se fijan y las cantidades reales de costes de producción", reconociendo la "opacidad y falta de transparencia de los mercados en origen", y apostando por unificar todos los códigos aduaneros bajo los que se importa el ajo a la UE, y por que se modifiquen los requisitos a cumplir por los exportadores de este producto.
Previamente, el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, repasó las "virtudes y eficacia" del ajo, un cultivo cuya producción se estima en 2008 en Castilla-La Mancha en 67.000 toneladas, unos 7.000 kilos por hectárea, en el que se emplean 1.300.000 jornales para su recolección.
Detalló Martínez Guijarro que buena parte de la producción está formada por el conocido como "ajo morado", una variedad que se cultiva en 227 localidades de las provincias de Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Toledo y que, desde finales del año 2000, cuenta con una Indicación Geográfica Protegida (IPG) denominada "Ajo Morado de Las Pedroñeras".
NUEVA NORMATIVA DE PROTECCIÓN
Sin embargo, reconoció que el cultivo se enfrenta a la "problemática" que presenta el desplazamiento de los cultivadores a las distintas parcelas en cada una de las campañas --siendo este un cultivo rotativo--, y el encarecimiento de los costes, teniendo en cuenta que las explotaciones tienen un reducido tamaño, inferior a veces a las 5 hectáreas.
Frente a ello, indicó, el Gobierno regional está haciendo un "esfuerzo importante" para reforzar el sector, especialmente frente al ajo procedente de Asia, buscando nuevos mecanismos de comercialización, y la Consejería prepara "nuevas propuestas" como una normativa que regule la producción integrada y comprometa a los productores en la mejora de la calidad, para que esta sea una "seña propia" de Castilla-La Mancha que los distribuidores de alimentación nacional e internacional identifiquen.
El pleno también aprobó, con los únicos votos del PSOE y la abstención del PP, una resolución socialista de apoyo a las propuestas formuladas el 13 de agosto por la Mesa Nacional del Ajo, y a las acciones desarrolladas en la defensa de este cultivo por el Ejecutivo regional, al que instaron a que requiera del Gobierno central cuestiones similares a las recogidas en el texto aprobado, en lo que se refiere a los requisitos de las importaciones.