CIUDAD REAL, 14 May. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Ciudad Real, en el marco de la denominada operación "KATYUSKA" desarrollada en varias provincias, ha detenido a 21 personas, 14 hombres y siete mujeres, como supuestas integrantes de una red dedicada al robo con fuerza en las cosas en tiendas, obras y casas de campo.
Gracias a esta significativa actuación, la Guardia Civil ha desarticulado esta importante red, que operaba activamente en las provincias de Ciudad Real, Toledo, Cuenca y Pontevedra y que había logrado sustraer efectos valorados en más de 100.000 euros. Muchos de ellos han podido recuperarse, según informó la Delegación del Gobierno en un comunicado.
La operación se inició el pasado mes de octubre como consecuencia de las denuncias presentadas por los robos cometidos en casas de campo de la provincia. Las investigaciones se han prolongado durante más de seis meses debido a la especialización y perfeccionamiento de la organización delictiva investigada. Y, sobre todo, por la dificultad para controlar los movimientos de todos los grupos de los que estaba compuesta la organización, que residían en distintas localidades de la provincia de Toledo.
Culminada la operación, se ha logrado demostrar que los detenidos están implicados en 18 robos, 13 en la provincia de Ciudad Real (tres en Socuéllamos, tres en Tomelloso, dos en Pedro Muñoz, dos en Alcázar de San Juan y uno en Herencia, Piedrabuena y Retuerta del Bullaque), uno en la provincia de Cuenca (en Mota del Cuervo), dos en la provincia de Toledo (en Esquivias) y uno en la provincia de Pontevedra (en Lalín).
Durante la investigación, se ha comprobado que los componentes de dicha organización delictiva, en todas las ocasiones, colocaban vigilancia en las proximidades de los lugares donde estaban realizando los robos para avisar de la presencia policial.
MODUS OPERANDI
Para efectuar los robos, se distribuían en células compuestas por cuatro o cinco personas, casi siempre hombres. No obstante, previamente a su ejecución, buscaban, seleccionaban y reconocían sus objetivos, sometiéndolos a vigilancia con el fin de asegurar el éxito de su misión, tratando de averiguar las horas de apertura y cierre y situación de las alarmas.
Como se ha señalado anteriormente, la organización tenía una gran movilidad y no dudaban en efectuar desplazamientos de varios cientos de kilómetros en una noche para terminar perpetrando un robo.
Previamente, y una vez llegaban al lugar elegido, se distribuían en la zona, colocándose en los accesos de la localidad elegida o, simplemente, escondidos en los campos cuando se trataba de inmuebles o empresas aislados, al objeto de alertar con suficiente antelación a los que iban a ejecutar el robo, realizando dicha tarea de una manera muy organizada. El producto de los robos era vendido a terceros rápidamente.
Los detenidos son V.I., de 34 años; A.C., de 22 años; A.C., de 19; O.L., de 30 años; L.D., de 30 años; M.C., de 28; G.D., de 26 años; I.D., 23 años; L.L.B., 21 años; I.P., de 31 años; T.P.L., 22 años; V.A.D., de 21 años; I.V.D., de 19; I.M., 35 años; D.M.B., de 25 años; M.C.M., de 27 años; M.C.P., de 31; F.N., 31 años; D.D.V., 39 años; V.C., de 32 años; e I.B., de 36 años.
A los ocho últimos se les ha detenido como receptadores de la mercancía sustraída. La Guardia Civil detuvo a 17 en Puebla de Almoradiel y al resto en Quintanar de la Orden, ambas localidades de la provincia de Toledo. Los detenidos han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Alcázar de San Juan.