Tribunales.- La Audiencia de Ciudad Real remite el caso de una cuidadora que causo daños a una anciana a lo penal

Actualizado 02/12/2008 18:46:36 CET

Tribunales.- La Audiencia de Ciudad Real remite el caso de una cuidadora que causo daños a una anciana a lo penal

Actualizado 02/12/2008 18:46:36 CET

CIUDAD REAL, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Ciudad Real se declaró hoy incompetente en el caso de una cuidadora acusada de causar graves daños a una anciana y remitió el caso a los juzgados de lo penal.

El tribunal que iba a comenzar hoy a juzgar este caso consideró que se había cometido un error y que había llegado a esta instancia un proceso cuya petición de pena es de 4 años y seis meses, cuando la pena mínima para juzgar en la Audiencia es de 5 años de prisión.

La cuidadora, M.A.P.G., está acusada de los delitos de lesiones en grado de tentativa, otro de falsedad documental y un tercero de hurto, en los que se basa la Fiscalía para su petición de pena.

Los hechos se remontan al año 2004 en la localidad de Tomelloso, después de que en el año 2003, la mujer hubiera estado cuidando de la anciana y fuera relevada en ese puesto a finales del mismo.

Según el informe del fiscal, a partir del 14 de enero de 2004, la cuidadora, molesta por su sustitución, falsificando la firma de la mujer, abrió una cuenta corriente en una entidad bancaria para que ingresaran en ella la pensión que recibía.

Dos meses después, la acusada también abrió una segunda cuenta corriente a nombre de la mujer a la que había cuidado y de la persona que la había relevado en esa función, para que se ingresara asimismo la pensión.

Además, la cuidadora hurtó 450 euros a la anciana, el DNI y dos cartillas de ahorro de la anciana de las que sacó unos 3000 euros, que luego devolvió.

Falsificando documentos y de nuevo la firma de la mujer, también logró que un médico de familia le recetara tranquilizantes y sedantes, que eran incompatibles con la enfermedad que padecía la mujer.

Una vecina a la que mandó comprar las medicinas fue la que se dio cuenta de que las medicinas le podían sentar mal y fue la que dio aviso de la situación a la Guardia Civil.