Tribunales.- Un jurado popular declara no culpables por unanimidad a los dos acusados de asesinar a su hermano

Europa Press Castilla-La Mancha
Actualizado: jueves, 15 octubre 2015 17:15


CUENCA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Cuenca ha declarado no culpables a los dos hermanos --Rubén M.N. y Diego M.N.-- acusados de asesinar, presuntamente, a su otro hermano --Roberto M.N.-- en la noche del 18 al 19 de julio de 2012 en el domicilio familiar que compartían con sus padres en la localidad conquense de Campillo de Altobuey.

En su veredicto, emitido este jueves, el jurado ha decidido declararles, por unanimidad, no culpables del delito de asesinato y no culpables del delito de homicidio.

Tras su deliberación, el jurado han considerado probado que, "tanto los disparos, como la muerte de Roberto M.N. se produjeron sobre las diez y media del día 19 de julio de 2012, encontrándose Diego M.N. y Rubén M.N. trabajando en el campo", así como que las relaciones de Diego M. N. y Rubén M. N. con su hermano Roberto M. N. "eran malas".

Consideran también acreditado que la víctima se encontraba "bajo la influencia de bebidas alcohólicas" y que los tres se encontraban, en la madrugada del 19 de julio de 2012, con sus padres en su casa de Campillo de Altobuey, "el domicilio habitual de todos ellos".

Asimismo, han considerado justificado que en dicha vivienda "había una escopeta de caza en perfecto estado de funcionamiento, propiedad del padre de los acusados" y que, tras los disparos, Roberto presentaba heridas en región cubital, de bordes irregulares de 9 centímetros de largo por 4,5 de ancho, en región radial, de bordes irregulares de 7 centímetros de largo por 4,8 de ancho, en la cara, de 14 centímetros de largo y diagonal de aproximadamente 11,5 centímetros y a nivel de la boca, de 8 centímetros de ancho y 6,5 de largo, "las cuales le causaron la muerte por destrucción de los centros vitales encefálicos".

No han estimado probado, sin embargo, que esa madrugada los acusados mantuvieran una "fuerte discusión con su hermano Roberto" en su domicilio, ni que en el transcurso de la cual alguno de los dos propinara "diversos golpes a Roberto" como consecuencia de los cuales "sufrió lesiones, consistentes, entre otras, en fracturas en costillas del lado derecho de su cuerpo, a nivel del arco costal".

Tampoco consideran probado que, "encontrándose Roberto tumbado en su cama" y hallándose "mermada su capacidad de defenderse y estando impedido para reaccionar" mediante una "actuación evasiva como consecuencia tanto de las heridas que tenía como de la intoxicación etílica que presentaba", Diego o Rubén le disparasen utilizando la escopeta de caza "entre las 03.00 y las 04.00" del 19 de julio de 2012, "produciéndose la muerte de Roberto como consecuencia de esos dos disparos".

No han dado por probado tampoco que, "sin tener mermada su capacidad de defenderse y sin hallarse impedido para reaccionar con una actuación evasiva" Diego o Rubén le hubiesen disparado.

Los dos acusados han recibido emocionados el veredicto del jurado, a la espera de que la magistrada dicte la sentencia absolutoria, contra la que cabe recurso por parte del Ministerio Fiscal.

VEREDICTO "DE LO MÁS JUSTO"

En este sentido, el letrado de Diego M.N., Pedro Bermúdez, ha calificado dicho veredicto "de lo más justo" y ha reflexionado que, "lo más llamativo" es que todas las decisiones de los jurados "se hayan tomado por unanimidad". "No han tenido absolutamente ninguna duda, no ha habido ni un solo voto discrepante" ni "un solo jurado que haya dudado de qué es lo que sucedió esa noche y ese día en ese domicilio", ha subrayado.

Ninguno de los jurados, ha incidido el letrado, "ha coincidido con lo que manifestó el Ministerio Público, sustentado en el informe del médico forense". "El juicio ha clarificado cualquier duda que pudiera haber", ha resuelto Bermúdez, que "esperaba este resultado desde el principio".

ACCIONES LEGALES CONTRA FORENSES

En cuanto al proceso, el abogado defensor de Diego M.N. ha criticado los "gravísimos errores y las gravísimas deficiencias en los informes forenses", algo que, "no se le podía ocultar a nadie, solo a quien no quisiera verlo" y ha dicho que "no se descartan las acciones legales contra los médicos forenses en acto del juicio", por el convencimiento "de que fue no solo un error, sino actuando con mala fe con lo que prestaron esas declaraciones".

De esta forma, "en función de lo que decidan los clientes, si quieren continuar con esas acciones o no, se decidirá si se inician o, una vez estudiadas, se decide no abordarlas", ha concluido.

Bermúdez ha afirmado que dicho proceso "ha acabado con la vida del autor de los hechos y el principal imputado inicialmente, el padre de los acusados". Una persona que, al ver a sus hijos "en esa situación, optó por suicidarse, porque no entendía que, siendo él el autor material, se estuviera incriminando a sus hijos, que no tenían absolutamente nada que ver con esto", ha explicitado.

El hecho de "ver a sus hijos en esa situación", ha agregado, "y no el hecho en sí de lo que había cometido, un acto execrable, pero, en definitiva, lo que él quería y buscaba", fue lo que le llevó "a quitarse la vida".

Una muerte que "ha marcado de manera muy profunda a los acusados en este procedimiento" y que, junto a la petición de una pena de 20 años, "les ha generado una ansiedad importante", a su juicio.

Tras siete meses en prisión preventiva, ha anunciado, "trabajaremos por una indemnización, porque entendemos que es un clarísimo caso en el que se debe indemnizar a estas personas", aunque el ordenamiento jurídico "no está bien regulado al respecto y no contempla ni un baremo de indemnizaciones ni establece claramente los casos en los que caben las mismas", ha criticado.

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