Actualizado 30/09/2008 21:54 CET

Tribunales.- Testigos del asesinato de una mujer en Albacete aseguran que su ex compañero la atacó improvisadamente

ALBACETE, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Todos los testigos que declararon hoy en el juicio contra el hombre que mató a puñaladas a su ex mujer en Albacete coinciden en que éste la sorprendió de improviso y le clavó el cuchillo, el cual quedó en su cuerpo hasta que se lo pudo extraer su compañero sentimental, también herido por el agresor.

La Audiencia Provincial de Albacete acogió hoy la segunda sesión del juicio contra el ciudadano rumano I.L., al que se le acusa de haber matado a su mujer, L.L., también de nacionalidad rumana, en plena calle el pasado 1 de junio de 2007.

En la sesión de hoy declararon varios testigos que presenciaron el ataque a la mujer y que, como consecuencia de ello, perdió la vida. Los declarantes relataron que el hombre persiguió a su víctima y la acuchilló por la espalda primero y en el abdomen después, clavándole profundamente el arma que utilizó y que tiene una hoja de 23 centímetros.

Tras esta agresión llegó al lugar de los hechos el que era compañero sentimental de la víctima, V.C., que atacó al agresor y éste cayó al suelo. Precisamente por la caída, destacaron los testigos en sus declaraciones, el agresor pudo ser retenido por varias personas.

Entre las declaraciones, las de los peritos forenses, que fueron los que realizaron la autopsia al cuerpo de la fallecida y que aseguraron que la puñalada fue "mortal de necesidad" puesto que afectó al pulmón, provocándole una hemorragia masiva y, consecuencia de ésta, una parada cardio-respiratoria.

Otra de las personas que prestaron declaración en la sesión de hoy fue el portero donde vivían, en la calle Bernabé Cantos de la capital, que se extrañó de que ahora en el juicio el acusado necesite intérprete porque él ha mantenido conversaciones con el acusado y éste se defendía bien en español.

Tras la sesión de hoy, la abogada de la acusación particular que representa al Consistorio, Gloria Reales, manifestó, en declaraciones a los periodistas, que ha quedado demostrado perfectamente que el acusado tenía "una clara intención de matar" y que no queda demostrado que el acusado estuviera bebido, como éste insistió en su declaración.

El fiscal pide para el acusado una pena de casi 30 años de cárcel por los delitos de homicidio, intento de asesinato y amenazas, mientras que la acusación que representa al Ayuntamiento solicita 46 años y la del Gobierno regional 31 años y medio.