Publicado 12/07/2021 19:03CET

76 nuevos ingresos en planta en los hospitales de CyL el fin de semana, dato inferior a los de primeros de mayo

Cuadro con los indicadores del semáforo COVID en Castilla y León.
Cuadro con los indicadores del semáforo COVID en Castilla y León. - JCYL

   La incidencia entre mayores de 65 años llega a niveles de riesgo "muy alto" en Burgos y Palencia

   VALLADOLID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Los hospitales de Castilla y León han registrado durante el último fin de semana --datos correspondientes a este sábado, domingo y lunes-- un total de 76 nuevos ingresos por COVID-19 en camas de hospitalización en planta, lo que supone más del triple que el anterior fin de semana (del 3 al 5 de julio) pero es un dato inferior a los de primeros de mayo de 2021.

   Así lo indican los datos que recoge el portal de Situación epidemiológica del coronavirus en Castilla y León, actualizados este lunes y que reflejan la continua escalada de la incidencia acumulada del COVID, que alcanza los 441 casos por 100.000 habitantes en los últimos 7 días y los 648 a 14 días.

   Los hospitales de la comunidad comienzan a notar ya el impacto de la denominada 'quinta ola' del COVID-19, con 76 nuevos ingresos en planta entre este sábado 10 de julio y hoy. Las unidades de críticos de la comunidad han incorporado 5 nuevos pacientes y provincias que no contaban con enfermos de coronavirus en UCI, como Salamanca y Zamora, ya tienen uno.

   Eso sí, aunque el incremento de los nuevos ingresos es llamativo ya que supone más del triple que el que se notificó el pasado día 5 correspondiente a los tres días previos (22), la suma total de 76 es inferior a la de los dos primeros fines de semana de mayo, cuando se produjeron 86 nuevos ingresos del 1 al 3 de dicho mes y 84 del 8 al 10. A partir de ahí las cifras se redujeron hasta un mínimo de 18 ingresos por COVID-19 entre el sábado 19 y el domingo 21 de junio.

   Los nuevos pacientes en UCI, cinco más el pasado fin de semana, muestran por su parte una cifra bastante contenida, inferior incluso a la registrada entre el 19 y el 21 de junio --siete--.

   Si se comparan las cifras con la tercera ola del COVID-19, que fue la segunda que más volumen de ingresos hospitalarios provocó, solo por detrás de la inicial, se observa como la incidencia en estos centros sanitarios es ahora sensiblemente menor.

   Se trata de dos momentos distintos de la pandemia, ya que el pasado mes de enero la situación partía con el proceso de vacunación apenas iniciado y con 572 personas hospitalizadas por COVID-19. Actualmente, más del 60 por ciento de la población de Castilla y León se encuentra vacunada con las dos dosis y los hospitales tenían menos de 100 pacientes hasta hace una semana.

   En cualquier caso, en un fin de semana de principios del mes de enero, cuando la incidencia del COVID-19 ya había comenzado a multiplicarse --del 9 al 11 de enero-- se notificaron menos positivos que en la suma de los últimos tres días (3.198 casos notificados frente a 4.444) pero en los hospitales ingresaron más del doble de pacientes con coronavirus (166 frente a 76).

   En las UCI de Castilla y León, mientras tanto, entraron 14 nuevos ingresados con COVID-19 del 9 al 11 de enero, frente a los cinco ya señalados entre el 10 y el 12 de julio.

   Con todo ello, pese a la suma importante de ingresos en los hospitales en el recién concluido fin de semana, las tasas de ocupación en Castilla y León se mantienen en niveles de riesgo bajos, aunque con tendencia ascendente.

   En las camas de hospitalización de planta de la comunidad, un 2,6 por ciento de ellas están ocupadas por pacientes de COVID-19 y solo en Burgos se acerca esa tasa al 5 por ciento (4,7). Además, en Segovia no se registran pacientes en planta este lunes.

   En el caso de las unidades de críticos, la ocupación ha subido ligeramente, hasta el 9,3 por ciento, aunque continúa en nivel de riesgo 'bajo' según el semáforo COVID y solo dos provincias igualan o superan el 15 por ciento, se trata de Palencia y Burgos con porcentajes de ocupación, respectivamente, del 15 y el 20 por ciento.

MÁS DE 10.000 POSITIVOS EN UNA SEMANA

   Las diferencias entre la tercera y la quinta ola se plasman también si se observa el dato total de positivos en una semana, que entre el 5 y el 12 de julio ha vuelto a superar la cifra de 10.000 --10.789--, lo que supone la cifra más alta en una semana desde finales de enero --14.750 positivos entre el 25 de enero y el 1 de febrero--.

   En esa semana de enero se contabilizaron 258 fallecidos por COVID-19 en los hospitales y las residencias de la comunidad, mientras que la pasada semana se han producido un total de seis, todos en centros hospitalarios, y cinco de ellos durante el fin de semana.

   En cuanto a las cifras de incidencia, siguen su crecimiento a un ritmo intenso y tanto la tasa a 7 días como a 14 días se han duplicado en la última semana. La primera de ellas ha pasado de 198 casos por 100.000 el lunes 5 a 441 este lunes 12; mientras que el registro en los últimos 14 días crece de 234 a 648.

UNO DE CADA 100 BURGALESES SE HA CONTAGIADO EN LAS ÚLTIMAS DOS SEMANAS

   Todas las provincias se encuentra en nivel de riesgo 4 'muy alto' en función de las tasas de incidencia, salvo Ávila, donde la tasa a 14 días se encuentra un nivel por debajo, en alto. En Burgos, de hecho, se superan los 1.000 casos por 100.000 habitantes a 14 días, con una tasa de 1.093, lo que implica que uno de cada 100 burgaleses se ha contagiado de COVID-19 en las últimas dos semanas.

   Además, aparece el nivel 4 también en la incidencia del COVID-19 en las provincias de Burgos y Palencia en el grupo de edad de mayores de 65 años, en el que la población se encuentra mayoritariamente vacunada con las dos dosis.

   La provincia burgalesa presenta unas tasas, en esta franja de edad, de 128 a 7 días y 156 a 14; mientras que la palentina se sitúa en 169 a 7 días y 194 a 14. En el conjunto de la comunidad los registros son más reducidos, con, respectivamente, 67 y 83 casos por 100.000.

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