Unas 9.000 viviendas de Salamanca se abastecerán con una red de calor sostenible gracias a una inversión de 35 millones. - EUROPA PRESS
SALAMANCA 29 May. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca han presentado este jueves un proyecto energético que suministrará calefacción y agua caliente a más de 8.900 viviendas y unos 75 edificios terciarios de la ciudad a través de una red alimentada con biomasa.
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, han ofrecido los detalles de la red de calor sostenible que es un "paso muy importante hacia una Salamanca más sostenible", como ha indicado el primer edil.
La red de calor sostenible de Salamanca cuenta con una inversión de 35 millones de euros financiados por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del territorio, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL).
Los proyectos de la central y la primera fase de la red se licitarán en junio de este año y las obras comenzarán en el primer trimestre de 2026, "de manera que en 2028 entrará en funcionamiento la fase uno", que corresponde al Hospital Universitario, campus Miguel de Unamuno y sus áreas de influencia (Huerta Otea, La Platina, Hospital y San Bernardo), como ha asegurado el consejero.
El director del área de energías renovables y eficiencia energética de SOMACYL, Sergio Lara, ha explicado durante la presentación del proyecto que la central de generación de energía térmica, de 48 MW de potencia, se ubicará en la avenida Mariano Rodríguez Sánchez (zona junto al cementerio San Carlos Borromeo), y contará con calderas de biomasa con tecnología de parrilla móvil y control continuo de la combustión, complementadas con avanzados sistemas de filtrado de emisiones: un multiciclón en la primera etapa y electrofiltros en la segunda.
El sistema de distribución se desplegará mediante una red urbana de 50 kilómetros de canalizaciones, subdividida en tres sectores. Esta infraestructura permitirá llevar la energía térmica a viviendas y edificios del sector terciario, lo que le permite ofrecer una alternativa sostenible y eficiente a los sistemas tradicionales.
Todos los usuarios de la red conseguirán ahorros en su factura energética y evitarán la inversión en equipos propios, así como una estabilidad de precios a medio y largo plazo. Además, el proyecto logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 39.000 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la región y creará 70 puestos de trabajo en su fase de construcción, 20 puestos de trabajo para su operación y mantenimiento y 120 puestos de trabajo en el mundo rural para la obtención y logística de la biomasa forestal.
ÚNICO GOBIERNO AUTONÓMICO QUE LO HACE
Por último, el consejero de Medio Ambiente ha subrayado que esta actuación "se enmarca en las actuaciones del único Gobierno autonómico que se dedica a hacer esto, ninguna comunidad tiene una empresa que hace desarrollos de economía circular como las redes de calor públicas".
Suárez-Quiñones ha añadido, además, que ya existen en funcionamiento otras redes de calor, como en Valladolid, en la que se podrá en breve en funcionamiento la cuarta fase que cubrirá toda la ciudad; otra en Ponferrada; en Medina del Campo o en Soria y Aranda de Duero, donde se han puesto en marcha con otras empresas en forma de inversiones mixtas.
Para el consejero, estas redes de calor son "el futuro y el presente", ya que dan una "respuesta eficiente energéticamente y una estabilidad de precios en un momento de inestabilidad, por lo que ofrece certidumbre a las familias y las instituciones" ha dicho.
Para Suárez-Quiñones, además, "es símbolo de modernidad, es un compromiso con el medio rural" y representa "un proyecto tecnológico puntero". "Todo ventajas, por tanto" ha concluido.