Agricultura y manufacturas tiran de la economía de CyL

Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda.
EUROPA PRESS
Actualizado 03/09/2018 13:18:44 CET

Del Olmo mantiene las previsiones del 2,7 de crecimiento de la economía regional de cara a los presupuestos de 2019

VALLADOLID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

El excelente rendimiento del sector agrícola y la pujanza de la industria manufacturera tiraron del carro la economía en Castilla y León en el segundo trimestre del año, entre los meses de abril y junio, lo que se tradujo en un crecimiento interanual del Producto Interior Bruto (PIB) regional del 3,4 por ciento, cinco décimas más que en precedente. La variación intertrimestral se situó en el 1,2 por ciento en este periodo (0,9) en el anterior).

Los datos ofrecidos este lunes por la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, invitan a ésta a mantener las previsiones de incremento de la economía de la Comunidad en el 2,7 por ciento utilizado como referencia a la hora de elaborar los presupuestos regionales para 2019.

La consejera apunta que ante una desaceleración de la economía, Castilla y León cuenta con una serie de ventajas para minimizar sus efectos, como un sector agroalimentario "de difícil deslocalización y un sector del automóvil liderado en la Comunidad por una empresa que está realizando importantes inversiones para capear el temporal del diésel que se viene encima".

Desde la perspectiva de la oferta, durante el segundo trimestre se produjo un mayor crecimiento del Valor Añadido Bruto (VAB) de todos los sectores productivos, excepto la construcción, que se desacelera ligeramente en este periodo.

El VAB del sector primario de Castilla y León registró en el segundo trimestre de 2018 una variación interanual del 12,4% (12,2% en el periodo anterior), con un importante crecimiento de la producción agrícola y una moderada aceleración de la ganadera.

Los últimos datos disponibles de la campaña 2017/2018 reflejan un crecimiento muy significativo de la producción agrícola, en contraste con los descensos de la anterior, mientras que en el sector ganadero se produjo un aumento de la producción superior al del trimestre precedente.

Además, la consejera ha subrayado que el VAB de la industria experimentó un incremento del 3,1% en el segundo trimestre del año, superior al observado entre enero y marzo (0,4%), como consecuencia del mejor comportamiento de la industria manufacturera y de las ramas energéticas.

Especial mención para las ramas manufactureras, que presentaron una subida anual del 3,5% entre abril y junio, superior a la reflejada en el anterior (0,9%), donde la mayor parte de las ramas reflejaron un mejor comportamiento que en el periodo precedente, y todo ello en el marco de ese objetivo refrendando a través de un acuerdo en las Cortes para que el peso de este sector en el PIB alcance en 2020 un 20 por ciento.

"Estamos ya en el 18,18 por ciento, hemos ganado un punto y medio respecto de 2010 en un sector que además genera empleo de calidad y tira de otros sectores", se felicita Del Olmo, en declaraciones recogidas por Europa Press.

Por contra, las ramas energéticas decrecieron el 0,2% interanual (-4,3% en el trimestre precedente), con una menor caída de las ramas extractivas y un aumento del suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, frente a la contracción del primer trimestre.

El sector de la construcción se desaceleró dos décimas en el segundo trimestre del año, pasando del 2,9% al 2,7%, observándose una menor actividad de la edificación no residencial y de la obra civil.

Por último, el VAB del conjunto del sector servicios observó en este segundo trimestre un aumento mayor que en el anterior periodo (3,2% y 3,3%, respectivamente), al registrarse una aceleración en sus dos componentes, de mercado y no mercado.

En los servicios de mercado la variación anual fue del 3,7% (3,5% entre enero y marzo). Por su parte, el VAB de los servicios no de mercado creció el 2% (1,9% en el periodo anterior).

AUMENTA LA DEMANDA INTERNA

En cuanto a la demanda, en el segundo trimestre de 2018 aumenta la aportación de la demanda interna al crecimiento del PIB respecto del anterior periodo, de 2,6 a 3,4 puntos porcentuales. Sin embargo, la contribución del sector exterior pasa de 0,3 a 0 puntos porcentuales, frente a la contribución positiva del periodo anterior, registrándose una aceleración de las exportaciones totales (1,3% y 0,5%, respectivamente) inferior a la de las importaciones totales (1,2% y 0,2%, respectivamente).

El gasto en consumo final se incrementó el 3% en el segundo trimestre, superior al primero (2%), donde se produce un mayor crecimiento del gasto del consumo final de los hogares (3% y 2,8%, respectivamente) y un aumento del 2,8% del gasto de las Administraciones Públicas (-0,1% en el anterior trimestre).

En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), experimentó una subida del 4,5%, dos décimas inferior a la del trimestre precedente. La formación bruta de capital fijo anotó un crecimiento interanual del 4,5%, tres décimas menos que en el periodo anterior, debido a la desaceleración de la inversión en construcción.

La inversión en bienes de equipo creció el 3,7% interanual (3,5% en el primer trimestre). Por su parte, la inversión en construcción registró en este periodo una tasa de variación del 5% (5,6% entre enero y marzo). Por último, la variación de existencias mantuvo un efecto neutro sobre el incremento del PIB.

Finalmente, el empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, reflejó un crecimiento interanual del 1,3% en este segundo trimestre (-0,4% en el primer trimestre), en concreto 12.800 empleos.

En este periodo se observa una aceleración en el empleo de la industria (14,5), una menor contracción en el del sector servicios (-20), un crecimiento inferior en el de la construcción (4,0)y un aumento en el del sector primario (5,8), frente al descenso del periodo precedente.