El Apostolado de Valladolid se convierte desde hoy en espacio cardioprotegido

Presentación de los dos desfibriladores.
COLEGIO APOSTOLADO VALLADOLID.
Publicado 10/12/2018 18:24:14CET

VALLADOLID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Apostolado de Valladolid se ha convertido desde este lunes en espacio cardioprotegido, al dotarse de dos desfibriladores externos semiautomáticos.

Con la instalación de estos dos desfibriladores, el centro prestaría una primera asistencia dentro de la cadena de supervivencia a las más de mil doscientas personas que estudian y trabajan en él.

Un espacio cardioprotegido es aquel lugar que dispone elementos necesarios para asistir a una persona en los primeros minutos de una parada cardiaca, siendo la desfibrilación precoz la llave para la supervivencia, según informan fuentes de dicho centro a través de un comunicado recogido por Europa Press.

La instalación de estos dispositivos ha sido posible gracias a la mediación del AMPA, colaborando con el 'Proyecto Salvavidas' Operación Calamar.

A partir de la venta unas pulseras solidarias se han conseguido recaudar fondos para la compra de dos desfibriladores y para formar a los profesores y personal de administración y servicios en soporte vital básico.

Durante el acto de presentación, Gloria Matesanz, presidenta del AMPA 'Valentín Salinero' ha hecho entrega del certificado de espacio cardioprotegido y de los carnés acreditativos al personal que ha realizado la formación correspondiente para la utilización de estos dispositivos.

Por otro lado, al acto ha asistido la doctora Ana Isabel Miranda, médico de Emergencias Sanitarias 112 de Castilla y León, quien ha destacado que el infarto agudo de miocardio es la primera causa de mortalidad en España dentro de las enfermedades cardiovasculares.

La fibrilación ventricular es la responsable inicial de hasta un ochenta y cinco por ciento de las paradas cardiacas extrahospitalarias.

Los desfibriladores externos semiautomáticos son unos dispositivos que permiten identificar sin errores las arritmias potencialmente graves que requieren administrar descargas eléctricas.

Estos aparatos pueden ser utilizados por personal no sanitario adecuadamente formado para su uso, permitiendo una primera actuación, que por si inmediatez, puede mejorar las posibilidades de supervivencia de las personas afectadas por estas patologías.