El obispo titular de Rotdon y subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Aurelio García Macias, durante el pregón de la Semana Santa de Valladolid - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
El obispo titular de Rotdon y subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Aurelio García Macias, ha recordado las primeras palabras de Cristo Resucitado: "Paz a vosotros, alegraos, no temáis..." y confía en que sirvan de guía en un momento histórico, en un momento de "rearme ideológico de intereses económicos y políticos que mata a gente inocente".
Así lo ha puesto de manifiesto el vallisoletano García Macias durante el pregón de la Semana Santa que este viernes ha pronunciado en la Catedral y que es el punto de partida para la celebración de la Pasión de Cristo, una Semana en la que los cristianos de todo el mundo celebran "los últimos acontecimientos de la vida de Jesucristo, tal como relatan los evangelios".
Un pregón que ha contado con la presencia del alcalde de la ciudad, Jesús Julio Carnero; los ministros vallisoletanos de Transportes y de Igualdad, Óscar Puente y Ana Redondo, respcetivamente; la delegada territorial de la Junta en Valladolid, Raquel Alonso, así como distintos representantes de la Corporación municipal, de la Diputacion Provincial, del Ejecutivo autonómico y de la sociedad civil.
Durante su pregón, en el que ha hecho un recorrido detallado por la Semana de Pasión de Valladolid y por sus propios recuerdos y vivencias, el obispo titular de Rotdon se ha referido a las primeras palabras de Cristo Resucitado: "Paz a vosotros, alegraos, no temáis...", unas palabras que pueden servir de "luz y de guía" para el momento histórico actual ya que, tal y como ha aseverado, la presencia de Jesuscristo es "siempre don de paz y alegría".
"Hermanos todos aquí presentes, que la resurrección de Jesucristo arome nuestra primavera vallisoletana y cósmica con los frutos de la Pascua. Con la paz en medio de este rearme físico e ideológico de intereses económicos y políticos, que mata, mata, mata a pobre gente inocente", ha aseverado Aurelio García, quien ha apuntado que hoy en día la "Tierra santa" se ha convertido en "Tierra bélica"; y los hermanos, hijos del mismo Dios Padre, "ya no se respetan.
Igualmente, al referirse al Sábado Santo y a la celebración del 'Ofrecimiento del dolor' ante la Virgen Dolorosa de la Vera Cruz, la madre "que ha quedado sola y ha perdido todo menos la fe", el obispo de Rotdon ha reconocido que la sociedad ya está "insensiblemente" acostumbrada a ver a ver "rostros maternos llorando por sus hijos muertos en tanta guerra inútil e interesada".
Son, según ha expuesto el pregonero ante una Catedral metropolitana abarrotada, "rostros de todas las razas posibles, pero de corazón humano" y se ha referido a los 56 conflictos y guerras activas que hay en la actualidad y que "como siempre, son provocadas por unos para que mueran otros, inocentes".
LOS QUE HUYEN DE SU CASA Y SU PATRIA
Y es en este punto donde Aurelio García Macías se ha referido al "el desgarrador fenómeno cultural de quien tiene que huir de su casa y de su patria para buscar un nuevo espacio vivible, donde sea. Desarraigado de su tierra y desechado en la ajena" lo que está llevando a "la transformación progresiva e imperceptible de personas en no-personas".
"Un drama existencial" que para el obispo de Rotdon es "difícil de comprender" en la sociedad del bienestar porque, como ha aseverado el prelado, "son personas humanas, son hijos, son hermanos".
El subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha tratado, en su Sermón, de explicar qué se celebra en Semana Santa y cómo se celebra en Valladolid, porque, como ha aseverado si no se comprende el misterio que se celebra en las iglesias, no se podrán "interpretar ni vivir las manifestaciones de fe en las calles".
Por ello, Aurelio García Macías ha hecho un recorrido por los "últimos días de la pasión y muerte del Señor", de su "silenciosa sepultura" y su "gloriosa Resurrección en Valladolid".
Así, ha comenzado su caminar por el Lunes Santo, bajo el titulo 'Cristo Ungido', que recuerda la unción de Betania, la despedida de los amigos, la decisión de dar muerte a Jesús; mientras que el Martes Santo es cuando Cristo fue traicionado por sus dos discípulos, Judas y Pedro, lo que ha llevado a Aurelio García Macaías a recordar que ha pasado once años de su vida contemplando diariamente la imagen de las 'Lágrimas de san Pedro' como párroco de la iglesia del Salvador de Valladolid.
El Miércoles Santo, bajo el epígrafe 'Cristo delatado', se centra en los preparativos de la cena que Jesús celebró con sus discípulos y la decisión de Judas de entregarle mientras que el Jueves Santo, 'Cristo entregado' marca el final de la Cuaresma y el inicio del Sagrado Triduo.
El Viernes Santo es la Pasión del Señor y se celebran los últimos sufrimientos y la muerte de Jesús en la Cruz mientras que el Sábado Santo la Iglesia celebra el misterio de Cristo Sepultado, "meditando su pasión y muerte, su descenso a los infiernos y esperando su resurrección en oración y ayuno".
El Domingo de Pascua, 'Cristo Resucitado', se inicia con la solemne Vigilia Pascual, con la luz del cirio, "símbolo de que Cristo ha resucitado..... Cristo resucito de la muerte y fue devuelto a la vida".
EL VALOR DE LA SEMANA SANTA DE VALLADOLID.
El obispo de Rotdon ha concluido su intervención con una serie de conclusiones en las que ha destacadola riqueza y el valor" de las cofradías vallisoletanas, momento en el que ha agradecido el trabajo "oculto y que nadie ve y reconoce" de los cofrades.
"Lo más importante de las cofradías son sus cofrades; y lo más importante de los cofrades es la fe", ha apuntado el prelado, quien ha dejado claro que sin fe, "no habrá ni verdaderos cofrades ni auténtica Semana Santa" y acabará imponiéndose "como un mero reclamo turístico y económico".
"Lo único que salvará la Semana Santa vallisoletana será la fe de sus cofrades, sobre todo, ante las convulsiones políticas y sociales", ha sentenciado Aurelio García, quien además, el "valor, prestigio y belleza" de las imágenes que procesionan en Vallladolid, que "son únicos" así como que son obras de los mejores imagineros de la escuela castellana.
Igualmente, ha tenido palabras para quien considera que es "el verdadero protagonista" de estos días en Valladolid, "el pueblo. El "santo pueblo fiel de Dios", como le gusta decir al Papa Francisco.
"Una marea de gente...creyentes y no creyentes, paisanos y turistas, cofradías y autoridades, trabajadores y servicios del orden público, diáconos, presbíteros y religiosos, también las religiosas de clausura" en torno al único pastor de esta Iglesia de Valladolid, el arzobispo, Luis Argüello.