La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala. - AYTO BURGOS
BURGOS 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha reconocido que gobernar en minoría es "más incómodo", pero al mismo tiempo es un "reto" porque añade "un plus de dificultad" a la gestión diaria, pero ha defendido que esta situación permite ejecutar "de forma más fiel" el programa que el PP presentó a las de municipales de 2023.
Ayala gobierna en minoría tras la ruptura del pacto con Vox que le aupó hasta el sillón consistorial. Aquel pacto de gobierno con Vox, hace ahora dos años y medio, era "la única opción" de centro-derecha en la ciudad y la única opción "viable" de acuerdo con su programa.
Las circunstancias políticas "cambiaron" y ahora mismo se encuentra gobernando en minoría y "sin pacto", lo que a Ayala le motiva porque le ofrece "mayor libertad" a la hora de diseñar las políticas municipales.
La alcaldesa, en una entrevista a Europa Press, ha puesto como ejemplo el presupuesto de 2026 y así ha indicado que este año "sin condicionantes de otros socios", las cuentas van a ser las del PP; y todo ello a pesar de la "sobrecarga de trabajo" que supone gobernar en minoría.
Así, Cristina Ayala ha indicado que su equipo mantiene una actitud "abierta y generosa" para alcanzar acuerdos con la oposición, aunque no entiende la postura del PSOE con respecto a los presupuestos y la decisión de no apoyarlos, cuando la alcaldesa ha introducido "el proyecto estrella" del Grupo Socialista en el anterior mandato, como es el "bulevar de la calle Vitoria", en Gamonal.
Asimismo, la alcaldesa ha defendido las cuentas de 2026 porque el documento base busca ser "un proyecto de ciudad amplio", capaz de recoger sensibilidades diversas.
Cristina Ayala ha intentado confeccionar un "proyecto que no sea político, desde la generosidad", y ha posibilitado que Vox y PSOE introdujeran sus propuestas para, al menos, lograr la abstención de la oposición
PROYECTOS ESTRATÉGICOS.
Una de las prioridades del equipo de Gobierno en el año y medio que queda de mandato es el proyecto 'Xpande' que proyecta peatonalizar la calle Santander y construir un túnel bajo esta calle, además de urbanizar una amplia zona del centro de la ciudad. Pero no es el único plan de Ayala.
Los ejes de futuro son, además, "la Ciudad del Deporte", con la remodelación y ampliación del Estadio de El Plantío, la Facultad de Medicina, el desarrollo de "suelo industrial y el parque tecnológico", algunos de la mano de la Junta de Castilla y León, ExpoBurgos y el recinto ferial, el Plan de Talento Joven, las viviendas sociales de Gamonal, la nueva ciudad deportiva de la zona oeste en la parcela de la antigua CLH, el Plan de Polígonos Industriales, el remozado y digitalización de Aguas de Burgos.
Cristina Ayala ha apuntado que las ciudades crecen con "grandes proyectos y con una visión clara" de hacia dónde se quiere ir, ha afirmado la alcaldesa, quien ha destacado que Burgos debe apoyarse en sus "verticales: cultura, patrimonio e industria". Todo ello se enmarca en un plan de infraestructuras "y de gestión".
De esta manera, este año ya estan invertidos o en ejecución 55 millones de euros, con la previsión de llegar hasta 60 antes de que comience 2026. Estos datos confrontan con el mejor año del anterior mandato del PSOE, "que apenas llegaron a 15 millones".
PROBURGOS.
En relación con la candidatura de Burgos a Capital Europea de la Cultura 2031, la alcaldesa ha valorado "el gran trabajo" realizado por la Sociedad de Promoción ProBurgos y sus profesionales; y ha defendido que, más allá del resultado final, el proceso "ya está sirviendo para consolidar un plan cultural de ciudad" y para implicar a la ciudadanía, al tejido industrial y al tercer sector.
Aunque no se consiga 2031, Ayala entiende que "la siembra cultural ya es positiva y permanente".
Asimismo, Cristina Ayala también ha reivindicado la "revolución" experimentada en ProBurgos en los dos últimos años, con un incremento del 70 por ciento en el número de congresos y la "duplicación de ingresos", así como la "revitalización" del Fórum Evolución como espacio cultural y congresual y la creación del Centro de Interpretación de la Industria.
La propia alcaldesa tomó la "decisión política, arriesgada", de resetear su funcionamiento "desde cero" ya que no le convencía su forma de proceder y, tuvo "muy claro" que había que convertirle "en la proa que marca la cultura, la innovación y la marca de ciudad".
Cristina Ayala ha valorado como "muy positivo" el trabajo realizado por su gerente, Alejandro Sarmiento, que la llevado a ProBurgos a cotas "inimaginables hace solo unos años".
Respecto a la polémica sobre el Centro de Interpretación del Cid en el Arco de Santa María, una decisión criticada por el sector artístico de la ciudad, Ayala ha defendido su ubicación en el entorno del Arco; ha recordado que el proyecto figuraba en su programa electoral y que responde a una "estrategia de marca ciudad".
Ha asegurado, no obstante, que se ofrecerán alternativas a los colectivos artísticos afectados, como un lugar privilegiado en el Fórum.
CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA.
Con respecto al trabajo que el Ayuntamiento y ProBurgos han realizado a lo largo de 2025, Ayala ha destacado la importancia de que este objetivo es "de toda la ciudad". El consenso político y "su transversalidad" se ha confirmado en la participación de decenas de organizaciones de todo tipo, desde el ámbito laboral, al cultural, al científico, al artístico y "al tercer sector", el de la atención a personas con capacidades diversas o colectivos en riesgo.
En este sentido, ha subrayado que otras ciudades "miran con envidia" a Burgos porque sus asociaciones "son muy potentes y ayudan a mucha gente con problemas de distinto tipo". Y no sólo de organizaciones que trabajan con la discapacidad, "también a personas vulnerables desde distintas áreas".
Ayala también ha enfatizado la importancia de incluir en este proyecto de ciudad a la "industria". Ha incidido en que cuando habla de la "personalidad de la ciudad" debe hacerlo de cultura, patrimonio, gastronomía y "también de la industria" que configura el sector más pujante de la ciudad y del que es líder Burgos en Castilla y León y en el norte de España.
Y del resto de la población, Ayala ha subrayado la importancia de la participación y el "conocimiento" de los burgaleses, que "saben que pueden participar" en ese proyecto para hacerle "más rico y atractivo".
En este sentido, Ayala ha asegurado que 2031 "no tiene que ser un objetivo en sí mismo", sino "un proceso, un camino". Y la prueba evidente es la "enorme actividad" cultural, festiva y comercial de Burgos en los dos últimos años.
DE LA MANO CON LA JUNTA
Ayala ha agradecido el apoyo de la Junta de Castilla y León y de su presidente, Alfonso Fernández Mañueco, "a los principales proyectos de ciudad", sobre todo en infraestructuras y en vivienda. Por el contrario, ha criticado la "falta de interlocución" con el Gobierno central "y de trato".
Ha puesto de manifiesto que le encantaría que, por ejemplo, el ministro Óscar Puente "viniera aquí, que la ministra de Vivienda viniera aquí" y pudieran conocer la pujanza de Burgos y sus "proyectos".
Al respecto, la regidora ha indicado que un presidente del Gobierno de España debe estar atento para "escuchar a los alcaldes" que son quienes mejor conocen la tierra que pisan.