El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, junto a la portavoz del Grupo Municipal Popular, Blanca Jiménez. - AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID
VALLADOLID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Valladolid acudirá a la Ley del Sector Ferroviario para argumentar el recurso contencioso-administrativo "en defensa de los intereses de la ciudad" en el proyecto de construcción de la remodelación de la estación de trenes, ya que como ha explicado el alcalde, Jesús Julio Carnero, entienden que dicha norma obligaría a un Plan Especial conjuntamente con el Consistorio al afectar a cuestiones "complementarias" a las ferroviarias.
En declaraciones a los medios de comunicación tras una rueda de prensa, Carnero ha informado de que la Junta de Gobierno local celebrada en la mañana de este martes se ha autorizado a los servicios jurídicos municipales para la interposición del recurso, que ha incidido en que busca defender los intereses de la ciudad ante el proyecto presentado por el ministro de Transportes y exalcalde socialista, Óscar Puente.
Como ha explicado Carnero, el Consistorio considera que el proyecto de ADIF-Alta Velocidad omite las exigencias que interpretan que la Ley del Sector Ferroviario requiere para una actuación similar, "y supone un desconocimiento consciente de las competencias y facultades municipales en materia urbanística".
El proyecto, según fuentes municipales, implica una intervención física y edificatoria en la ciudad, al margen de cualquier planeamiento puramente ferroviario, pues se prevé la construcción de un aparcamiento de 600 plazas junto a la estación, así como una pasarela sobre las vías que unirá dos zonas de la ciudad.
El Ayuntamiento de Valladolid ha recordado que se ha dirigido en varias ocasiones a Adif a fin de que se le notifique fehacientemente la aprobación del proyecto de construcción de la estación. A pesar de todo, ADIF-AV no ha notificado al Ayuntamiento de Valladolid el acuerdo de aprobación del proyecto de construcción de la estación, ni el régimen jurídico de los recursos que pudieran interponerse.
Además de las cuestiones técnico-jurídicas que se han manifestado a ADIF-AV en los distintos informes negativos realizados por los servicios técnicos del Ayuntamiento de Valladolid, los servicios jurídicos del Ayuntamiento consideran que la iniciativa del administrador ferroviario constituye "una omisión de las exigencias que la propia Ley del Sector Ferroviario requiere para estas actuaciones, y supone un desconocimiento consciente de las competencias y facultades municipales urbanísticas que afectan a un elemento tan significativo como es el entorno de Campo Grande, sin tener en cuenta las secuelas para la movilidad urbana".
Según el planteamiento del Ayuntamiento, la Ley del Sector Ferroviario exige un Plan especial de ordenación de la zona de servicio ferroviario cuando como en este caso "no solo se van a ejecutar infraestructuras ferroviarias".
El proyecto de construcción contiene actuaciones que "van más allá de lo que se considera infraestructura ferroviaria". Así, en el proyecto de construcción, aseguran, se enuncian y describen las actuaciones previstas en el proyecto, como oficinas con acceso independiente desde la pasarela de acceso y con salida directa a la calle, pasarela de acceso a la estación con su propia volumetría; locales comerciales dentro de la estación y en el resto de las edificaciones previstas, aparcamiento subterráneo en cuatro niveles con 605 plazas y tres estaciones de lavado de vehículos, lo que sirve al Consistorio para llegar a esta conclusión.
"Todas estas actuaciones no se pueden reconducir al concepto de 'infraestructuras ferroviarias' sino que son verdaderas actuaciones edificatorias y de implantación de usos comerciales o de equipamientos, que requieren de la previa aprobación del Plan Especial de ordenación de la zona de servicio ferroviaria al que se refiere la Ley del Sector Ferroviario", han incidido.
La construcción de la estación con las actuaciones previstas en el proyecto implica, a juicio del Ayuntamiento, "una intervención física y edificatoria en la ciudad, al margen de cualquier planeamiento y basado sólo en la inmediata aplicación de la mencionada ley "lo que no se ajusta a Derecho".
Carnero ha insistido en varias ocasiones en que, si bien a la pregunta de si le gusta el proyecto respondería que no, su equipo de Gobierno no está en contra de la nueva estación, sino que pretende que el Ministerio no pueda tomar decisiones "para la ciudad sin la ciudad". "Sí a la estación, sí al diálogo, sí a la elaboración de un plan especial que contemple todas las actuaciones adyacentes", ha resumido.
"Otra cosa no voy hacer, lo único que voy a hacer es defender los intereses de los vallisoletanos en cualquier momento, en cualquier situación", ha enfatizado.