La alcaldesa en funciones, Andrea Ballesteros, y Miguel Ángel Pinto, responsable de las Aulas de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos.. - AYUNT. DE BURGOS
BURGOS 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento y la Fundación Caja de Burgos han reafirmado su compromiso con la biodiversidad local a través de un convenio de colaboración destinado a la preservación de la flora y fauna en el entorno urbano. Con una dotación conjunta de 26.000 euros, aportados a partes iguales por ambas instituciones, el programa 'Jardines con Ambiente' centra este año sus esfuerzos en la protección de la 'Anemone ranunculoides', una joya botánica en peligro que ha adelantado su floración un mes respecto a lo habitual.
Así lo han adelantado la alcaldesa en funciones, Andrea Ballesteros, y el representante de la fundación, Miguel Angel Pinto. Durante una visita al parque de Fuentes Blancas, los responsables del proyecto han destacado el hallazgo y seguimiento de esta planta, conocida popularmente como anémona amarilla, que forma parte del catálogo de flora protegida de Castilla y León.
La concejala del área ha subrayado que esta intervención se suma a otras acciones estratégicas, como la recuperación del humedal de Fuentes Blancas o el seguimiento del halcón peregrino, todas orientadas valorar "la riqueza natural de la ciudad".
La presencia de la anémona amarilla en Burgos cuenta con un pasado casi legendario. Fue documentada por primera vez en 1924 por el célebre botánico Pius Font i Quer durante su etapa en el Cuerpo de Veterinaria Militar en la ciudad. Sin embargo, la especie cayó en el olvido durante ocho décadas hasta que fue 'redescubierta' de forma accidental en 2004 cerca del camping de Fuentes Blancas.
Pinto considera excepcional que viva aquí, y más aún en un entorno "antropizado, rodeada de actividad humana", ha explicado.
La supervivencia de la 'Anemone ranunculoides' no es sencilla. Al ser una planta tapizante de escasa altura, se ve constantemente amenazada por especies nitrófilas y maleza que compiten por el espacio. El equipo de voluntarios trabaja actualmente en cuatro núcleos poblacionales, interviniendo de forma manual para retirar las zarzas y plantas que "se la están comiendo", ha concretado el experto de la Fundación.