Actualizado 27/06/2018 13:48 CET

El Ayuntamiento de León ofrece el sábado una chocolatada popular para celebrar el mes del dulce de la CEG 2018

Presentación de la chocolatada popular.
EUROPA PRESS

LEÓN, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de León organiza un chocolatada popular gratuita el próximo sábado 30 de junio a las 11.00 horas en la Plaza de San Marcelo con el producto estrella de la empresa Chocolates Santocildes, como una de la actividades para conmemorar el mes del dulce de la Capital Española de la Gastronomía (CEG) 2018 y que coincide con el cierre de las fiestas de San Juan y San Pedro.

Así lo ha explicado en la presentación del evento el concejal de Comercio, Consumo y Fiestas, Pedro Llamas, en el que ha estado acompañado por los responsables de la empresa Santocildes, los hermanos Juan y Fernando Fernández, donde han anunciado que se prepara alrededor de 1.500 raciones de su tradicional chocolate a la taza con 51 por ciento de cacao.

Los hermanos Fernández dirigen en estos momentos esta empresa ubicada en Castrocontrigo. Los únicos fabricantes en España que parten del cacao para elaborar chocolate y que tuestan el haba artesanalmente en su pequeña fábrica. De esta manera consiguen que su afamado producto a la taza tenga una calidad y un sabor que son muy apreciados, según han informado fuentes municipales a Europa Press.

102 AÑOS DE HISTORIA

La historia de la fábrica de Chocolates Santocildes comenzó al otro lado del charco, en Argentina, cuando el abuelo de los actuales dueños emigró con 20 años para casarse allí.

A comienzos del siglo XX regresaba a España. El abuelo era originario de San Justo de La Vega, zona de maragatería, que en aquella época era el epicentro de la industria chocolatera. Tras reflexionar sobre la implantación de otra fábrica de chocolate en su pueblo natal, tomó la decisión de trasladarse a una zona donde este mercado estuviera menos explotado, ubicándose en Castrocontrigo en el año 1916.

En esta época la maquinaria era movida por agua situándose la fábrica en un molino y, más tarde, se trasladaron al centro del pueblo. La pequeña empresa salió adelante gracias a un adelantado a su tiempo, 'el abuelo David', que sobrevivió a la Guerra Civil.

Las riendas de la empresa fueron tomadas posteriormente por Carmina, una de las hijas de David, que junto a su marido, Bernardino, continuó con la tradición chocolatera (ellos son los padres de los actuales dueños). La saga de chocolateros continuaba en Castrocontrigo, ya que en la sangre de esta familia hay algo especial transmitido de padres a hijos.

Con el fallecimiento de Bernardino la empresa pasó a manos de los actuales dueños. Estos han sabido mantener en equilibrio la esencia y el buen hacer que supieron transmitirles sus padres, con el desarrollo y la innovación del siglo XXI.

Continúan con la producción uno de los mejores cacaos del mercado, tostados en bombo de leña de roble para remarcar los sabores y olores propios del cacao, provenientes de Ghana, Costa de Marfil, Ecuador, etc. Los procesos no han variado apenas desde 1916; se ha modernizado la maquinaria, aunque sigue siendo una fabricación casi manual.

Juan Fernández, el maestro chocolatero, mima cada tableta que sale de sus lineales y su hermano, Fernando Fernández, es el encargado de poner en venta este delicioso producto y se personalmente a los puntos de venta.

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