Ballesteros y Niño durante la rueda de prensa - EUROPA PRESS
BURGOS, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos, Carlos Niño, ha explicado que la basura orgánica que ya no se va a quemar en la incineradora prevista en el proyecto de modernización del CTR, y a la que el equipo de Gobierno ha renunciado, se llevara "a un vertedero".
Así lo ha explicado Niño, quien ha comparecido en rueda de prensa junto a la portavoz municipal, Andrea Ballesteros, quien ha recordado que el actual equipo de Gobierno decidió rectificar y dar marcha atrás en el proyecto de construir una incineradora, un proyecto heredado del anterior equipo de Gobierno.
Al respecto, Niño ha explicado que llevar la basura a un vertedera será una de las soluciones porque, como ha precisado, la ley "es bastante clara" ya que establece un criterio de prioridades donde lo primero es la "no generación de residuos", el segundo es la reutilización, el tercero es el reciclado.
Por ello, el concejal ha apuntado que "si no se puede reciclar y no se puede reutilizar y se han generado residuos y no podemos incinerar, la solución es vertedero".
Una solución que, a juicio de Niño, va a suponer "un coste" importante y las "limitaciones" que supondrá ya que a partir del año 2035 sólo se podrá llevar al vertedero un 10 por ciento de los residuos, "con lo cual esto será un problema a mayores".
Por su parte, Andrea Ballesteros ha apuntado que desde el Ayuntamiento se han "dado los pasos necesarios para la paralización" de del proyecto de la incineradora y así ha explicado que la alcaldesa, Cristina Ayala, remitió el 8 de mayo una carta a Somacyl para comunicar dicha paralización. Una carta que obtuvo respuesta de Somacyl el pasado 15 de mayo.
Desde Somacyl se ha explicando que "se ha procedido a la paralización de la ejecución de la fase del proyecto" que contempla la valorización energética, y por tanto se suspenderá la instalación de la caldera necesaria para dicha valorización.
Ahora bien, prosigue la misiva de la Somacyl, la exclusión de la valorización energética del proyecto "requiere un nuevo análisis de las alternativas de tratamiento" de residuos existentes, y la adaptación del proyecto a la alternativa definitiva que sea aprobada por el Ayuntamiento.
Aclara Somacyl que, admitiendo la "urgente la necesidad de llevar a cabo la mejora del CTR", se procederá a la licitación del proyecto "en fases diferenciadas", y por lo tanto la primera fase de la licitación contemplará la construcción "de la nueva línea de pretratamiento" de la materia orgánica.
Durante su intervención, Ballesteros ha reconocido que "no deja" de sorprenderle que "sean aquellos que podían haber paralizado esta decisión", en referencia al anterior Gobierno, liderado por el socialista Daniel de la Rosa y quien dió el visto bueno al proyecto de la incineradora, "los que sostengan esas pancartas y los que estén también sosteniendo a la propia plataforma".
PLATAFORMA EN CONTRA.
Por lo que respecta a la postura de la Plataforma 'Burgos sin Incineradora', sobre la vigencia de la licencia ambiental, Carlos Niño, ha aseverado que el Ayuntamiento "siempre", ha actuado "con transparencia" y ha aseverado que la "retirada de la autorización ambiental no tiene sentido porque significaría volver al 2018" lo que supondría no podría tratar la materia orgánica y la necesidad de tener que pedir una nueva licencia "lo que retrasaría muchísimo tiempo la tramitación".
La subvención asociada a la primera fase de modernización del CTR, la relativa a la nueva línea de pretratamiento de materia orgánica, asciende a 1,1 millones de euros y se podría empezar con la fracción referente a la orgánica, y aunque se desconoce el coste total pero se podría licitar en breve espacio de tiempo.