La concejala de Medio Ambiente, María José Coca, presenta el proyecto de mejora energética del Centro Municipal Integrado (CMI) Julián Sánchez 'El Charro'. - AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA
SALAMANCA 25 May. (EUROPA PRESS) -
El Centro Municipal Integrado (CMI) Julián Sánchez 'El Charro' mejorará su consumo energético y el confort térmico con una 'segunda piel' en la fachada que permitirá que sus más de 150.000 usuarios puedan disfrutar de un entorno "más agradable, sostenible y eficiente"
Así lo ha explicado durante la presentación del proyecto la concejala de Medio Ambiente, María José Coca, quien ha detallado que se podrá conseguir un ahorro de 16.000 euros al año al dar continuidad a las mejoras ya acometidas en la cubierta con la instalación de placas solares y parábolas térmicas.
De esta forma, se habrá reducido la factura de El Charro a la mitad en apenas cinco años. Con un presupuesto de licitación de 799.054,79 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses, esta iniciativa está incluida en el Plan de Actuación Integrado (PAI) 'CoNEcta Salamanca', centrado en los barrios de Garrido Norte y Sur, Chinchibarra, Estación y Salesas.
El PAI 'CoNEcta Salamanca' forma parte de la Estrategia de Desarrollo Integrado Local (EDIL) de la ciudad, materializada en su Agenda Urbana, cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), cuyo objetivo es fomentar el desarrollo sostenible y la cohesión económica, social y territorial de Salamanca, en el marco del Programa Operativo Plurirregional del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
El Ayuntamiento cuenta para el desarrollo de 'CoNEcta Salamanca' con un presupuesto total de 15.227.851 euros, de los que el 60 por ciento son aportados por el Feder.
La concejala ha destacado que esta 'segunda piel' de El Charro afianza a Salamanca a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático y del uso de soluciones bioclimáticas y tecnológicas para mejorar la salud urbana y, por tanto, la calidad de vida en la ciudad.
En este sentido, ha recordado que se trata de políticas medioambientales que hacen de Salamanca un referente nacional desde hace una década, cuando el Ayuntamiento se sumó al Pacto de 'Alcaldes para el Clima' y la Energía Sostenible, desarrollando un Plan de Ahorro y Eficiencia Energética, un Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible, y un Plan Especial de Protección de Infraestructura Verde y Biodiversidad (PEPIVB), englobado todo ello en la Estrategia Savia Red Verde Salamanca.
PUNTO DE PARTIDA
El centro municipal Julián Sánchez 'El Charro' es un edificio singular con una gran fachada acristalada de muro cortina que provoca un incremento de temperatura notable por la insolación, así como grandes pérdidas energéticas cuando no recibe la luz solar, ha indicado la edil salmantina. A través de soluciones bioclimáticas y un sistema tecnológico de control y supervisión en tiempo real, se mejorará la situación actual.
En la fachada hacia la plaza de la Concordia se plantea la incorporación de una estructura con toldos de lona microperforada, fijados sobre guías, que permiten el paso de luz natural y mantiene la visibilidad hacia el exterior.
Gracias a su tecnología, absorbe y refleja la energía solar antes de que esta impacte y atraviese el acristalamiento de la fachada. De esta forma, el tejido frena hasta el 97 por ciento del calor de la radiación directa, lo que permite reducir la ganancia térmica en más de un 40 por ciento.
El sistema de toldos estará automatizado, produciéndose la subida y bajada automática según las condiciones de viento, sol o temperatura. Esto es posible gracias a sensores que también permitirán el control remoto mediante mando o aplicación móvil.
Además, al situarse los toldos a un metro de distancia de la fachada de cristal y hormigón, no sólo permite la apertura de ventanas existentes sin interferencia, sino que también se crea una cámara de aire ventilada.
El calor absorbido por el tejido no se transmite por radiación al vidrio, sino que se evacúa hacia arriba por convección natural (efecto chimenea). El proyecto contempla el uso de colores tierra para las lonas de los toldos, que se integran de forma natural con el entorno y la estética del edificio. Estos colores cálidos y acogedores contribuyen a crear un ambiente interior agradable y profesional.
Como criterio de sostenibilidad y ciclo de vida, destaca que el material seleccionado es cien por cien reciclable, con capacidad para soportar velocidades de viento de hasta 110 kilómetros por hora, que lo convierte en una opción segura y fiable a largo plazo.
OTRAS INTERVENCIONES
En el Muro de los Olímpicos hay un gran lucernario que perjudica notablemente la práctica del deporte de canasta, ya que aporta un calor excesivo al espacio y deslumbra a los jugadores por encontrarse el aro en la misma dirección del sol.
El proyecto contempla la instalación de un sistema fijo de lamas en la cristalera, de manera que se reduzca drásticamente el aumento de temperatura sin perder claridad y evite los problemas de deslumbramiento a las personas que están practicando baloncesto.
También incluye la eliminación del tramo de fachada de vidrio del lateral para incluir una puerta corredera que permita reducir la temperatura del pabellón y tanto el acceso de vehículos para el mantenimiento como de personas que asistan como público a un evento deportivo.
A todo ello se suma la incorporación de una nueva caldera de mayor potencia que apoye al circuito de climatización cuando la demanda supere la potencia útil de la bomba de calor o cuando la temperatura exterior sea muy baja y el rendimiento minore.
Otra de las mejoras propuestas es la reubicación del circuito de retorno de la climatización del pabellón, de manera que el flujo de aire permita llenar todo el espacio, de forma que se mejore su difusión.
Por un lado, se procederá a la reubicación de los conductos de retorno, de manera que el flujo del aire de climatización llene todo el espacio; y, por otro lado, la instalación de desestratificadores que mejoren el confort en las zonas bajas. También se instalarán en el salón de actos para mejorar el confort de este espacio.
De la misma forma, se dispondrán cortinas de aire en ambas puertas de acceso al vestíbulo conectadas con la instalación de agua climatizada del edificio, ya que el uso al que estaba destinado el espacio ha cambiado, y se ha convertido en la actualidad en una sala de espera para el registro y la atención a personas por parte de los servicios sociales municipales.
AHORRO
Simulaciones térmicas indican que este tipo de instalación puede propiciar un ahorro económico estimado entre el 15 y el 25 por ciento en la factura energética actual por el menor uso de aire acondicionado.
Al mismo tiempo, con el objeto de prevenir goteras y filtraciones en la cubierta del pabellón deportivo, se ejecuta un recubrimiento superior con un aislamiento de lana de roca y chapa lacada.
Además, el proyecto incluye la sustitución integral de la iluminación existente por tecnología LED de alta eficiencia para incidir en el ahorro energético.
La mejora del confort térmico en El Charro no sólo se ciñe a mejoras de índole tecnológica, sino también al aprovechamiento de la naturaleza y de los servicios de los ecosistemas.
En el perímetro exterior se crearán zonas verdes con diversas especies arbustivas de bajo mantenimiento, alto valor ecológico y floración escalonada, que permitan aumentar la biodiversidad del espacio. Su perímetro estará compuesto por una bancada de granito que se integrará con la estética de la plaza.
A la creación de estos parterres se suma la plantación de trepadoras de sombra en la fachada oeste, que colonicen el muro del salón de actos, de manera que la estética y biodiversidad del edificio mejore notablemente. A ello se añade la plantación de un gran magnolio junto a los cipreses existentes.