El cineasta leonés Marcos Roddie, que protagonizará el II 'Programa de refugio creativo. Residencias artísticas Ana Mendieta'. - HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
LEÓN 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
El cineasta Marcos Rodríguez Díez (León, 2002), más conocido como Marcos Roddie, ha sido seleccionado para el II 'Programa de refugio creativo. Residencias artísticas Ana Mendieta', una iniciativa impulsada por el Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios de León que une atención social, acompañamiento comunitario y creación artística.
El proyecto ganador, titulado 'Lo que no entra en cuadro', se desplegará en La Fontana, sede del PPI, a lo largo de varias jornadas de trabajo compartido que harán del cine una herramienta de encuentro, escucha y construcción conjunta.
El jurado de esta edición está formado por Yulibeth Quiroz (solicitante de asilo), Alejandro Ventura (responsable de atención directa), María Casares (artista conocedora del programa), Ánxela Blanco (dinamizadora sociocomunitaria) y Raquel Santamarta (responsable de comunicación).
Los representantes del jurado han destacado la potencia conceptual y comunitaria de un proyecto que entiende la creación como acto colectivo y como espacio para "recuperar la propia voz", según ha informado a Europa Press en un comunicado el Hospital San Juan de Dios.
Ánxela Blanco ha destacado la calidad y originalidad de cada una de las propuestas presentadas, lo que ha dificultado la selección del proyecto ganador de esta segunda edición.
UN PROCESO VIVO
'Lo que no entra en cuadro' plantea la creación de una "película" comunitaria entendida no solo como obra final, sino como proceso vivo donde conviven relatos, silencios, recuerdos, gestos y miradas diversas. La propuesta se mueve en un territorio híbrido entre el cine documental, el ensayo audiovisual y las prácticas comunitarias, incorporando metodologías accesibles y formas de creación horizontal.
Roddie propone un espacio de trabajo basado en la escucha activa, la conversación y el juego, donde las personas participantes -procedentes de múltiples trayectorias migratorias- puedan nombrarse desde sí mismas, imaginar otras realidades y explorar cómo la memoria individual dialoga con la colectiva. La improvisación, el teatro, el movimiento y el uso libre de imágenes y sonidos se convierten en herramientas para generar vínculos y construir un archivo sensible de experiencias compartidas.
En este sentido, el artista ha precisado que el resultado no tiene por qué ser una película al uso: "puede ser lo que decidamos entre todas las personas que formemos parte del proceso", ha señalado.
TRANSFORMAR LA CREACIÓN EN REFUGIO
El 'Programa de refugio creativo' nace con la vocación de "abrir la mirada sobre los procesos migratorios transformando situaciones críticas en oportunidades de crecimiento conjunto", poniendo en diálogo a la comunidad residente en La Fontana, al territorio y a creadores contemporáneos.
En 2025 La Fontana acompañó a un total de 404 personas (87 mujeres, 207 hombres, 49 niñas y 61 niños) de 35 nacionalidades con historias marcadas por conflictos armados, persecuciones políticas o motivos de identidad mediante apoyo social, jurídico, laboral, vivienda, administrativo, psicológico y comunitario.
"Tejemos redes con el barrio, con la ciudad y con las asociaciones para que las personas tengan una vida digna en esta ciudad y en este país", ha explicado Blanco. Este programa -inspirado en la figura de Ana Mendieta y en el contacto sanador entre cuerpo, tierra e identidad- pretende reafirmar que la participación en la vida cultural del territorio y sus artes es un derecho que debe garantizarse también en situaciones de vulnerabilidad.
MIRADA DOCUMENTAL, COLECTIVA Y EXPERIMENTAL
A sus 22 años, Marcos Roddie ha desarrollado una trayectoria ligada al cine documental, el ensayo audiovisual y las prácticas experimentales. Formado en Comunicación Audiovisual en Madrid, es autor de los cortometrajes 'En blanco' (seleccionado en Íntima Fest) y 'Todo se olvidará en Corea', un videoensayo experimental con el que viajó a Corea del Sur y que ha pasado por festivales como L'Alternativa, Cinemajove o U22.
Ha trabajado en programación cinematográfica en CineZeta (Cineteca), Seminci Jóvenes Programadores y el ciclo Escaparate, además de realizar prácticas en la serie 'Poquita Fe' en áreas de producción y cámara. Hoy combina proyectos audiovisuales propios y por encargo con el trabajo teatral en Fogonazo, de la compañía Serrucho.
'Lo que no entra en cuadro' supone para él "un reto y una oportunidad" para trasladar metodologías colectivas al ámbito artístico, integrando voces diversas en un proceso de creación compartida que "desborda" la pantalla.