VALLADOLID 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
COAG Castilla y León ha reclamado al Gobierno de España que "tope" el precio del gasóleo agrícola "para evitar la especulación", ya que aportan un análisis de precios que indica que el litro de gasóleo tipo B ha subido un 95,6 por ciento en lo que va de año.
En un comunicado recogido por Europa Press, la organización agraria ha aseverado que en este entorno de mercados generado por la guerra de Irán, Castilla y León "afronta la campaña agropecuaria más cara de la historia".
Según Coordinación Agraria, empresa de servicios de COAG para sus afiliados, asentada en Zamora, el último precio registrado, el jueves 9 de abril, era de 1,542 euros por litro de gasóleo B, un 95,63 por ciento más caro que el último precio de 2025, algo que aseguran que es "perfectamente extrapolable" a toda Castilla y León.
De ese incremento, añaden, la mayor parte se ha producido tras el comienzo de los ataques de Israel y Estados Unidos sobre Irán, a primeros del mes de marzo, desde cuando el precio de este combustible agrícola ha subido "un 60 por ciento".
Así, han recordado que "por cada 10 céntimos que suben las operadoras el precio del gasóleo agrario la factura del combustible se incrementa en 7 millones de euros en el campo regional".
De esta manera consideran que los 20 céntimos de subvención al gasóleo que aprobó el Gobierno para atemperar los efectos de la guerra quedaron rápidamente disueltos por el inexorable y obstinado incremento del precio de los carburantes.
"Y sin embargo, el campo de Castilla y León brega ahora con la campaña más importante del año y que será la más cara de la historia de la agricultura española", han añadido.
Además, han añadido que las "tímidas treguas" pactadas entre los contendientes en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, apuntan a "caídas del precio de los carburantes que tampoco se trasladarán inmediatamente al poste por el denominado efecto cohete-pluma, también teñido de especulación".
Critican insistentemente a las "operadoras" que entienden que "suben los precios en cohete y los bajan en pluma para mantenerlos en la zona alta de la escala el mayor tiempo posible".
Por todo ello, COAG considera que "la única manera de garantizar el control de la especulación es topar el precio de los carburantes agrícolas, una medida que afirman que "ya se da en algunos países de Europa. Francia, Hungría, Portugal o Croacia", aunque matizan que en ellos se "estudia o aplica" el tope regulatorio.