VALLADOLID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Colegios de Enfermería de Castilla y León y el sindicato Satse han asegurado que la aprobación del Real Decreto que regula la prescripción enfermera, "después de seis años de espera", ha supuesto una "profunda decepción e indignación" y es "una vez más el resultado de un nuevo atropello cometido a la profesión enfermera".
En un comunicado recogido por Europa Press, el Consejo y el sindicato consideran que "la falta de respeto" y el "incumplimiento de compromisos" que los gobiernos del Partido Popular, tanto a nivel nacional como en Castilla y León, tienen por la Enfermería "parece no tener límite".
En este sentido, han criticado que tras seis años de negociaciones, tres proposiciones no de ley, 90 borradores del Real Decreto, con el acuerdo "unánime" del Consejo Interterritorial de Salud y el informe favorable del Consejo de Estado, "al ala más conservadora e inmovilista de los médicos les ha bastado con una manifestación de 150 liberados por la CESM, para que un ministro del Partido Popular, una vez más, se baje los pantalones ante las presiones corporativistas".
En concreto, han censurado que haya modificado el texto del Real Decreto "la tarde antes" de su aprobación en el Consejo de Ministros para introducir un párrafo que, a su juicio, "perjudica gravemente" el desarrollo de la profesión enfermera, la modernización del sistema sanitario y "lo más importante, los intereses y derechos de los pacientes y ciudadanos".
En concreto, se refieren a la redacción del párrafo introducido "unilateralmente" al texto pactado y aprobado en el artículo 3 del Real Decreto que "sobrepasa, vacía de contenido, y vulnera el espíritu y la letra" de la Ley de Garantías y Uso Racional de Medicamentos y productos Sanitarios, aprobada por unanimidad por el Parlamento y "no solo no regula" la prescripción enfermera, sino que "pone en entredicho" que las enfermeras puedan llevar a cabo con soporte jurídico competencias que hasta este momento se realizan.
Asimismo, consideran que "cercenan" toda posibilidad de que las enfermeras adquieran autonomía en el desarrollo de su profesión.
"ZANCADILLA" A EQUIPOS MULTIDISCIPLINARES
De esta manera, han asegurado que esta decisión del PP, "cediendo a las presiones del ala más conservadora y retrógrada del corporativismo médico", supone una "importante zancadilla" para el trabajo diario de cientos de equipos multidisciplinares en que enfermeras y médicos trabajan de forma integrada y complementaria, con centro en el paciente o usuario "y no en trasnochados intereses corporativistas, que con tal de evitar la evolución de otras profesiones son capaces de poner en riesgo la salud de ciudadanos".
"Lamentablemente en Castilla y León tenemos sobradas experiencias de ello", han añadido el Consejo y Satse, que han asegurado que la Consejería de Sanidad después de firmar un convenio con el Consejo de Enfermería y Satse "cedió a las presiones" de la CESM y del Consejo de Médicos y "tiró por la borda" largos meses de trabajo con la paralización de proyectos que suponían la definición de competencias enfermeras propias.
En concreto, han citado cuestiones como la gestión enfermera de la demanda, la implantación y desarrollo de la Estrategia de atención al Paciente Crónico, la puesta en marcha de unidades de gestión clínica dirigidas solo por médicos y el reconocimiento y unificación de enfermeras de competencias avanzadas, como son las gestoras de casos, tanto en atención hospitalaria como en Atención Primaria.
"Una vez más el Partido Popular no solo ha incumplido sus promesas con la profesión, sino que ha demostrado en que sector de la sociedad está y a quien defiende", han aseverado.
Ante esta situación, el Consejo de Colegios de Enfermería de Castilla y León y Satse Castilla y León han asegurado que "no van a cruzarse de brazos y tolerar estos continuos atropellos a la enfermería".
Así, han convocado "de urgencia" los correspondientes órganos de gobierno para, a través de la Mesa de la Profesión Enfermera de Castilla y León, definir las líneas de actuación oportunas, de las cuales se informará a todos los enfermeros de Castilla y León, a los que solicitará su apoyo e implicación en aquellas en fuera necesaria la participación de profesionales.
"Por otra parte se tomarán las medidas que en derecho procedan, frente al Real decreto de prescripción, una vez publicado en el BOE", han añadido.