Condenado a 15 años de prisión por agredir sexualmente, amenazar y coaccionar a su expareja

Archivo - Palacio de Justicia de Valladolid, sede de la Audiencia Provincial.
Archivo - Palacio de Justicia de Valladolid, sede de la Audiencia Provincial. - EUROPA PRESS. - Archivo
Europa Press Castilla y León
Publicado: viernes, 7 noviembre 2025 14:00

   VALLADOLID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a un varón a una pena de 15 años por agredir sexualmente, amenazar y coaccionar a su expareja, con la que había mantenido una relación durante tres años.

   La sentencia rebaja las penas iniciales solicitadas por Fiscalía y acusación particular una vez que el acusado reconoció los hechos, que se remontan a 2023, año en el que, en junio, cesó la relación sentimental entre el acusado y la víctima, que se mantuvo durante tres años con un uno de convivencia, aunque mantenían encuentros esporádicos, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press en fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

   El fallo considera que el procesado, tras terminar la relación, con ánimo de faltar el respeto a su expareja, así como de forzarla a que hiciese los que él le pedía en cada momento, le decía de modo constante que "era una puta, una prostituta", y que si no accedía a lo que él le pedía enviaría videos suyos de contenido sexual a sus familiares, amigos y contactos.

   Así, en torno a las 0.00 horas del 4 de agosto de 2023, el procesado se hospedó con la víctima en un motel, donde el agresor mostró su intención de mantener relaciones sexuales, a lo que la mujer se negó en varias ocasiones.

   Fue entonces cuando el individuo cogió a la víctima con fuerza, ante lo que ella trató de llamar a un taxi con un teléfono que el acusado le arrebató, tras lo que intentó salir corriendo pero, después de tropezar, fue alcanzada por su agresor, que la arrastró hasta la cama, se colocó encima de ella y le colocó las asas de un bolso alrededor del cuello, llegando a faltarle el aire.

   El varón, que llegó a tapar boca y nariz a la mujer para acallar sus gritos, aseguró que iba a mantener relaciones con ella antes de que se fuera, ante la insistente negativa de la víctima, a la que amenazó con romper una botella en la cabeza y clavarle los cristales en el estómago si no accedía a su pretensión.

   El individuo cogió la botella y penetró a la víctima en dos ocasiones, tras lo que abandonaron el establecimiento sobre las 6.15 horas y el acusado la dejó en su domicilio. Como consecuencia de estos hechos, la mujer sufrió varias lesiones y hematomas en varias partes del cuerpo.

   Tras lo ocurrido, con ánimo de obligar a la víctima a verse con el acusado en contra de su voluntad y causarle temor, durante el día siguiente éste efectuó más de 30 llamadas y le envió mensajes de audio en los que manifestaba que no tenía nada que perder, que se la iban a "pagar", a "tener guerra", que le daría "problemas" y otras expresiones como insultos dirigidos a la mujer a la que llamaba "mierda" y "maldita prostituta".

   Asimismo, le advirtió de que si no acudía a verle iba a enviar vídeos suyos, debía andar con "chaleco antibalas" porque estaba "dolido" y se le iba a "pagar" la "traición".

   "Vas a llorar doble de veces, vas a llorar un muerto", llegó a decir el acusado, que la amenazó con meterla "balazos" o "desmantelarla" si no le llamaba.

FALLO CONDENATORIO

   Por todo ello, la Audiencia ha condenado al varón a una pena global de 15 años de cárcel, además de prohibición de acercarse y comunicarse, el pago de una multa de 1.200 euros y una indemnización a la víctima de 3.040 euros.

   Tras el acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular por el reconocimiento de los hechos, la sentencia impone al acusado la pena de 13 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual, además de a la prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de la víctima, su domicilio y lugar de trabajo y comunicar con ella por cualquier medio durante 17 años. De la misma forma, le condena a una pena de inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidas, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por un tiempo de 20 años.

   Por un delito continuado de amenazas le impone nueve meses de cárcel, privación del derecho a tenencia y porte de armas por dos años y un día y prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de la mujer y comunicarse con ella durante dos años. A esta se suma una pena idéntica por otro delito continuado de coacciones.

   Finalmente, por el delito leve continuado de injurias, la sentencia fija una pena de 1.200 euros de multa y también impone una indemnización a la víctima de 2.250 euros por las lesiones y 790 euros por las secuelas, además de al pago de las costas procesales incluidas las de la acusación particular.

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