Publicado 31/01/2014 18:48CET

Condenado a 20 meses de cárcel un paciente por acosar y amenazar de muerte a una médico y una enfermera

VALLADOLID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 1 de Valladolid ha impuesto una condena de casi dos años de prisión a un paciente con iniciales A.A.H, quien en abril de 2012 acosó y amenazó de muerte a una médico y una ATS de Medina del Campo después de que éstas rellenaran un protocolo por posibles malos tratos sobre la madre del condenado.

El juicio de los hechos no llegó a celebrarse debido a que las acusaciones pública y particular y la defensa del imputado, de 61 años, llegaron a un acuerdo previo para que la pena finalmente impuesta quedara reducida a veinte meses de cárcel y al pago de una multa de 480 euros como autor de dos delitos continuados de amenazas y dos faltas de vejaciones, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Además, el condenado, a quien se aplica la eximente incompleta de anomalía o alteración psíquica ya que en el momento de los hechos le había sido diagnosticado un síndrome ansioso-depresivo, con alteración mixta de emociones y comportamientos, no podrá acercarse a menos de 500 metros del domicilio de sus víctimas y tiene prohibido comunicarse con ellas durante un tiempo de tres años.

Los incidentes se remontan al mes de abril de 2012 y guardan relación con la asistencia médica prestada por una médico y una ATS del Servicio de Atención Primaria de Medina del Campo a la madre del ahora condenado, tras lo cual ambas profesionales optaron por rellenar el correspondiente protocolo por posibles malos tratos sufridos por la anciana.

Fue entonces cuando el hijo de la asistida, disconforme con la actuación profesional de la médico y la ATS, comenzó a llamarlas por teléfono con insistencia a sus teléfonos móviles, sin que conste cómo pudo hacerse con ellos, para recriminar que hubieran activado el referido protocolo de malos tratos tras atender a su progenitora.

MÁS DE NOVENTA LLAMADAS EL MISMO DÍA

En ese acoso telefónico, el condenado llegó incluso a llamar a una de ambas profesionales para proferir contra ella y su compañera del centro de salud graves amenazas de muerte y a calificarlas de putas. "Me masturbo en tu boca zorra, guarra, sois unas putas, unas cobardes, zorras", son algunas de las lindezas proferidas por el imputado, quien no contento con ello efectuó ese mismo día a su interlocutora hasta un total de 91 llamadas a su móvil.

Cuatro días después, A.A.H, cuya pena ya está cumpliendo en la actualidad al estar ingresado por otros hechos, llamó al puesto de la Guardia Civil de Villanueva de Duero para, de nuevo, anunciar su propósito de matarlas.

"Las tengo vigiladas, he contratado a un vigilante jurado que cuando se descuiden las atravesará con un cuchillo", fueron otros de los mensajes amenazantes de A.A.H, que justificó entonces su postura al acusar a sus víctimas de incitar a las mujeres del pueblo a que denuncien a sus maridos cuando las ven lesiones. "Este tipo de mujeres feministas, al igual de las que salen en la tele, no hay dónde comérselas, y no voy a parar hasta cargármelas", sentenció el comunicante.