Actualizado 15/09/2022 12:49

Confirmada la condena de dos años a un profesor de música en Valladolid por abusar de una alumna de 12 años

Archivo - Juez, jugado, mazo
Archivo - Juez, jugado, mazo - EUROPA PRESS - Archivo

VALLADOLID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de dos años de cárcel por delito de abuso sexual impuesta a un profesor de música que en una de sus clases manoseó a una alumna menor de 12 años. En su explicación de lo ocurrido, el músico reconoció los hechos y alegó a los padres que se le "fue la pinza"

La Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL, con sede en Burgos, ha desestimado el recurso interpuesto por el condenado y ha ratificado la sentencia dictada anteriormente por la Audiencia Provincial, que halló al profesor culpable del referido delito y le impuso, amén de la citada pena privativa de libertad, la prohibición de aproximarse y comunicar con la víctima por espacio de tres años, su inhabilitación para el ejercicio de empleo, cargo público o profesión relacionado con menores de edad durante idéntico periodo de tiempo y, en concepto de responsabilidad civil, la obligación de indemnizar a la menor con 3.000 euros en concepto de daño moral.

Los hechos, según la información del Gabinete de Prensa del TSJCyL recogida por Europa Press, se remontan al 21 de enero de 2021, sobre las 17.00 horas, cuando la víctima, alumna del condenado durante cuatro años, acudió a la clase de música que recibía de manera individual.

Tras practicar un poco con el instrumento, la niña decidió hacer un descanso, momento en el cual el condenado aprovechó para poner un arreglo musical que tenía en el ordenador e invitó a la menor a bailar juntos.

Estando bailando, el profesor procedió a dar la vuelta a la niña, la cogió por detrás y en ese momento le tocó la barriga, al tiempo que le decía que estaba muy delgada.

A continuación, metió la mano por debajo de la sudadera y del sujetador y la tocó un pecho, momento en el cual la menor le apartó y seguidamente cogió la guitarra, su cazadora y su teléfono móvil y se marchó del aula.

Acto seguido, la niña llamó a su madre, que no le pudo coger el teléfono al estar conduciendo, pero más tarde entró en el coche de su progenitora y, llorando, relató lo que acababa de suceder.

Al poco de suceder los hechos, cuando los padres de la niña le pidieron explicaciones, el profesor procedió al reconocimiento de los hechos, si bien indicó que "se le fue la pinza".

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