Imagen de una granja de pollos - JCYL
VALLADOLID 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación dos nuevos focos de la Enfermedad de Newcastle en los términos municipales de Íscar y Megeces, con lo que el número total asciende a 13 en la provincia de Valladolid.
En concreto, el primero de ellos se ha localizado en una granja de broilers en el municipio de Íscar (comarca de Olmedo), localizado muy próximo a los otros tres focos detectados recientemente en el mismo municipio, y el segundo en una granja de gallinas de recría en el municipio de Megeces (comarca de Olmedo), localizado aproximadamente a 9 kilómetros de los focos de Íscar mencionados anteriormente, según la información del Ministerio recogida por Europa Press.
Con estos nuevos casos, el número total de focos de enfermedad de Newcastle notificados en la zona es de 13 y se localizan en Olmedo, La Pedraja de Portillo (dos), Íscar (cuatro), Montemayor de Pililla, Aldea de San Miguel, San Vicente del Palacio, Megeces y Cogeces (dos). En total hay afectadas casi 1.028.000 aves, entre los 286.946 broilers, 559.933 ponedoras y 181.000 pollitas de recría.
La granja de broilers de Íscar, que no se encontraba vacunada frente a la enfermedad, tiene un censo aproximado de 38.000 broilers y la sospecha se comunicó el 3 de julio tras la detección de un aumento de mortalidad de un 1,3 por ciento del censo. La explotación pertenece a la misma integradora que otros tres focos.
Por su parte, la granja de gallinas de recría de Megeces estaba vacunada frente a la enfermedad con una dosis, tiene un censo aproximado de 181.000 pollitas y la sospecha se comunicó el 3 de julio tras la detección de un aumento de mortalidad de un 0,97 por ciento del censo. La explotación pertenece a la misma integradora que la granja de otro foco.
En ambos casos, las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Castilla y León se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad de Newcastle en España, donde se ha confirmado por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.
Los Servicios Veterinarios han adoptado inmediatamente las siguientes medidas, establecidas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea como es la inmovilización inmediata de la granja afectada desde la fecha de sospecha y la realización de la encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos.
Además, se está procediendo a realizar el vacío sanitario de la granja confirmada y la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.
OTRAS MEDIDAS
De la misma forma, se establece una zona de restricción alrededor del foco. En los radios de 3 y 10 kilómetros hay 13 explotaciones comerciales con censo, de las que ocho ya pertenecen a otras zonas de restricción de focos anteriores.
Fuentes del Ministerio han señalado que la secuenciación parcial del virus realizada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete muestra que el virus circulante en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, lo que supone un subtipo diferente al detectado en los focos de Valencia (genotipo VII.1.1), lo que corroboraría el descarte del vínculo epidemiológico entre ambos brotes.
El Ministerio ha recomendado reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como reforzar las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluyendo las medidas de profilaxis sanitaria, en particular la aplicación de adecuados programas de vacunación frente a la enfermedad.
Asimismo, ha apuntado que, aunque la vacuna no proteja "al cien por cien", sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas.