VALLADOLID 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
CSIF ha pedido a los ayuntamientos de Castilla y León que paguen como horas extras el trabajo que sus empleados hayan realizado durante la jornada electoral del 15 de marzo, porque muchos trabajadores han debido prolongar su jornada habitual ante la necesidad de que el desarrollo de los comicios "sea correcto".
La central sindical sostiene que el trabajo del personal municipal en tareas logísticas o de seguridad ha superado la jornada ordinaria y, por ello, ha debido recibir una compensación que sea "acorde a la normativa laboral vigente" para todos los afectados.
Han recordado que el Estatuto de los Trabajadores define como horas extraordinarias aquellas tareas que el empleado ha realizado por encima de la jornada ordinaria de trabajo, y estas han debido recibir una compensación económica o un descanso equivalente para el trabajador municipal.
El sindicato ha subrayado que el marco normativo de la jornada electoral en Castilla y León ha contemplado permisos retribuidos para el voto, y esto ha constituido una prueba del "carácter excepcional" de ese día en el ámbito laboral de la comunidad autónoma.
La organización sindical ha destacado que la jornada electoral ha requerido un "despliegue de medios humanos y materiales" en los municipios para "asegurar" la apertura de colegios electorales, el soporte administrativo y la coordinación con las fuerzas de seguridad local.
CSIF ha remarcado que este esfuerzo extraordinario ha debido recibir un reconocimiento y una retribución "de forma justa" en los casos en los que la actividad ha implicado prolongaciones de la jornada o servicios fuera del horario habitual de los empleados públicos.
El sindicato independiente ha recordado la existencia de precedentes judiciales en los que la justicia ha reconocido el derecho de los empleados públicos a percibir compensaciones por exceso de jornada ante la "falta de reconocimiento" por parte de la administración.
CSIF ha solicitado que las corporaciones locales hayan establecido criterios claros y homogéneos para que no existan "interpretaciones dispares" entre ayuntamientos y se garantice así un trato equitativo a todos los empleados municipales de Castilla y León.