El cultivo de maíz transgénico BT en España supone un ahorro de 156 millones de euros en quince años, según el sector

Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 22:26

Un subdirector general de MAGRAMA critica a los grupos ecologistas por aplicar una "filosofía sin fundamento" que perjudica a los transgénicos

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El cultivo de maíz modificado genéticamente BT en España ha supuesto un ahorro de 156 millones de euros en un periodo de quince años, desde la implantación de su siembra en el año 1.998, según un informe elaborado por la Doctora en Economía por la Universidad de Oviedo Laura Riesgo, que ha presentado la Fundación Antama.

'Quince años de cultivo de maíz BT en España: beneficios económicos, sociales y ambientales' evalúa los beneficios obtenidos en España gracias a la adopción de este tipo de maíz, así como la cuantificación de los efectos de la biotecnología agraria a nivel económico, social y ambiental.

Aragón y Cataluña --donde la plaga del taladro ha estado presente de manera significativa-- son dos de las principales comunidades autónomas beneficiadas por esta medida, con un incremento del rendimiento del maíz BT superior al 10% en Aragón y del 8,1% en Cataluña en relación con el convencional. Los beneficios económicos generados con las importaciones evitadas entre ambas superan los 110 millones de euros.

Además, entre otros resultados, el estudio ha destacado que desde el primer cultivo de este tipo de maíz en España, las importaciones de maíz se han reducido en más de 853.000 toneladas. Esta cifra resulta "importante", según la autora del informe, teniendo en cuenta que desde el año 2.010 el volumen de importaciones había aumentado un 56% hasta el año pasado, mientras que su valor se incrementó en un 93%.

España cuenta con cerca de 400.000 hectáreas ocupadas por cultivo de maíz, de las cuales 130.000 (un 30%) son de cultivo BT. Las previsiones del informe contemplan un aumento en dicha superficie para este año hasta las 148.000 hectáreas, concentrándose mayoritariamente en Cataluña y Aragón.

Según ha explicado Martín Fernández, coordinador del observatorio de biotecnología de la Fundación Foro Agrario, uno de los responsables de la publicación de este informe, la totalidad del maíz transgénico en España está destinado a piensos para animales. No obstante, Fernández se ha mostrado "sorprendido" de que se permita la comercialización de muchos productos derivados de transgénicos pero no su cultivo. "No hay explicación", ha señalado.

EL "PESO" DE LOS ECOLOGISTAS

En este sentido, el subdirector general de Medios de Producción Agrícolas y Oficina Española de Variedades Vegetales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Andrés de León, ha criticado a los grupos ecologistas por aplicar una "filosofía sin fundamento" que perjudica la comercialización y el avance en este campo.

"La base científica es irrebatible pero parece que tiene más peso en las decisiones de la UE la opinión de los ecologistas. Venden humo y mucho movimiento social", ha resaltado De León, quién ha recordado también la presencia de transgénicos en otros productos como las vacunas. "En la alimentación, sin embargo, parece un tema tabú", ha matizado.

Entre los ejemplos, también ha resaltado la soja, un producto "con buena fama" pero que en su mayor parte proviene de cultivos transgénicos, debido a su escasez. Además, ha reiterado que la soja se lleva usando en España como alimento para ganado desde hace más de doce años.

El informe ha destacado tanto razones agronómicas como económicas o relacionadas con la facilidad del manejo de cultivo. Así, a pesar de tener un coste mayor de producción, el maíz BT a nivel mundial alcanza una rentabilidad media de 52,8 euros por hectárea superior al maíz convencional.

Los motivos que llevan a este mejor rendimiento se explican en un menor uso de insecticidas debido a la resistencia a la plaga del taladro, así como a la inexistencia de diferencias en los precios percibidos por los agricultores por el maíz en grano.

AHORRO DE AGUA Y REDUCCIÓN DE CO2

Asimismo, la adopción de maíz BT ha generado en España una serie de beneficios medioambientales y ha supuesto un ahorro de 490 millones de metros cúbicos, cantidad de agua que equivale a abastecer anualmente a 59 ciudades de 10.000 habitantes.

Además, también ha permitido evitar una huella hídrica (relación entre el consumo humano y el uso de agua dulce) de 1.041 millones de metros cúbicos durante los 16 años de cultivo. En esta misma línea, ha generado una fijación neta de carbono adicional de 662.937 toneladas de dióxido de carbono, lo que supone compensar las emisiones de dióxido de carbono anuales de 22.394 coches en España.