Captura del mapa con las notas obtenidas por las CCAA en la atención a la Dependencia. - EUROPA PRESS
VALLADOLID 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
Castilla y León ha bajado al segundo puesto en la escala del Observatorio de la Dependencia, al pasar de una nota de 8,3 a 7,5, y se sitúa por detrás de Castilla-La Mancha, pero es la Comunidad utónoma con menos dependientes valorados a la espera de recibir su Programa Individual de Atención (PIA).
Así consta en el XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia, elaborado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales que se ha presentado este viernes en el Congreso de los Diputados.
Según los datos del Dictamen referidos a Castilla y León, el pasado año se atendió en la Comunidad a 2.982 nuevos dependientes y se ha reducido a 995 las personas pendientes del Porgrama Individual de Atención (PIA), con un tiempo medio de 113 días, segundo mejor entre las comunidad, y por debajo de la media nacional, 341 días.
No obstante, hay 7.875 solicitantes en lista a la espera de una respuesta de servicio o prestación por parte de la Comunidad, por lo que sitúa la lista de espera efectiva está en el 4,89 por ciento, por debajo del 11,10 de la media nacional.
Por otro lado, la media de gasto público por persona dependiente en la Comunidad es de 4.417,8 euros, por debajo de la media nacional que es de 6.015,1 euros, es decir, 1.597,3 euros menos y un diferencial del -36,18 por ciento. Esto se debe, según el Observatorio de la Dependencia al importante peso en la cartera de servicios de las PVS (Prestaciones Vinculadas al Servicio), es decir, las ayudas económicas que se da directamente a la persona dependiente.
En cuanto a las prestaciones, Castilla y León cerró el ejercicio con 6.161 nuevas prestaciones, de las que el 20,2 por ciento recayó en el servicio de Teleasistencia, con 4.390 nuevos servicios, aunque se ha reducido la Atención Residencial y ha aumentoado el apoyo domiciliario.
El coste del Servicio de Atención a la Dependencia en 2025 alcanzó los 802 millones de euros, y un 48,1 por ciento de la financiación la aporta la Comunidad, el 42,6 por ciento el Gobierno central y el 9,2 por ciento por los usuarios mediante copago.
Según el informe hecho público este viernes, queda reflejado que se mantienen las enormes desigualdades entre territorios tanto en cobertura como en modelos de gestión ya que sólo seis comunidades aprueban la escala, Castilla-La Mancha, con un 8,25 de nota; Castilla y León (7,50), Andalucía (6,75), Galicia (6,75), Comunidad Valenciana (5,75) y Aragón (5,25).