VALLADOLID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
La comunidad autónoma de Castilla y León registra, según datos del Ministerio de Hacienda recogidos por Europa Press, un déficit en los seis primeros meses de 2020 de 295 millones de euros, un 0,55 por ciento sobre el Producto Interior Bruto regional, un dato inferior al del mismo periodo de 2019, cuando la necesidad de financiación era de 540 millones de euros, un 0,91 del PIB.
El impacto de las medidas adoptadas para paliar la crisis del coronavirus ha elevado el déficit del conjunto de las administraciones públicas al 6,1 por ciento del PIB hasta el mes de junio, mientras que el déficit del Estado escala al 5,4 por ciento del PIB hasta julio, según los datos del Ministerio.
Las comunidades autónomas han registrado un déficit de 6.710 millones, lo que supone el 0,60 por ciento del PIB, frente al déficit del 0,67 por ciento del PIB registrado hace un año, lo que supone un 19,6 por ciento menos.
Hacienda explica que esta mejor evolución de las comunidades se debe a varias medidas adoptadas por el Gobierno para garantizar susrecursos y dar respuesta a la emergencia provocada por el Covid, como los anticipos a cuenta del sistema de financiación; al avance de hasta el 50 por ciento de la liquidación definitiva de 2018 o la ejecución de los recursos del Plan Estatal de Vivienda. Además, los ingresos de las regiones se han incrementado un 7,3 por ciento.
Todas las comunidades, salvo Madrid, Navarra y País Vasco, registran en la primera mitad de 2020 un comportamiento más positivo que hace un año. Además, tres regiones (Canarias, País Vasco y La Rioja) tienen superávit o equilibrio presupuestario.
En el caso de Castilla y León, el déficit acumulado en los seis primeros meses de 2020 es de 295 millones de euros, un 0,55 del PIB, lo que supone un volumen un 45,3 por ciento inferior al que se registraba en el mismo periodo de 2019, cuando la necesidad de financiación era de 540 millones de euros, un 0,91 del PIB.
IMPACTO DEL CORONAVIRUS
Por último y de acuerdo con la información transmitida por las comunidades autónomas, el impacto derivado de la Covid-19 alcanza los 3.890 millones en gasto en sanidad durante el primer semestre, lo que supone un 0,35 del conjunto de sus PIB.
En el caso de Castilla y León, ese impacto se cifra en 207 millones de euros, lo que supone un 0,39 por ciento del PIB, un dato ligeramente superior a la media estatal.
En el total del estado, en los siete primeros meses del año, el déficit del Estado se situó en 60.413 millones, lo que equivale al 5,4% del PIB. Si se deduce el efecto del gasto en intereses (déficit primario), la cifra se sitúa en el 4,2%.
Por su parte, el déficit del conjunto de las administraciones públicas, excluidas las corporaciones locales, fue de 68.524 millones hasta junio, lo que equivale al 6,12% del PIB.
Hacienda indica que el déficit del Estado hasta julio se explica por una caída de los ingresos del 15,8%, hasta los 95.716 millones de euros, como consecuencia de la situación económica derivada de la crisis sanitaria; mientras que, por el contrario, se produce un incremento del gasto del 21,4% (156.129 millones) por el aumento de programas sanitarios, así como por las mayores transferencias a Seguridad Social y comunidades autónomas.