Protesta en Valladolid contra el "desguace" de Correos. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
Decenas de vehículos han recorrido las calles del centro de Valladolid en una "rodada" convocada por UGT y CCOO contra el "desguace" y "desmantelamiento" de Correos y en defensa del servicio postal público.
Bicicletas, coches, motocicletas y furgonetas han participado en esta protesta que ha tenido parada en la oficina de Correos de la Plaza Rinconada, donde se ha colgado una pancarta "contra el desguace de Correos", frente a los "recortes", por una "plantilla suficiente y con derechos" en la que se pide "salvar" el servicio público postal.
Los trabajadores de Correos han coreado diferentes cánticos en alusión al presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, como "Serrano negociación, no imposición", "Serrano, mamón, defiende mi buzón" y otros como "Correos se defiende, no se vende".
Allí han leído un manifiesto conjunto la responsable autonómica de sector postal de UGT, Cristina Prada, y el coordinador regional de sector postal de CCOO, José Ignacio García.
En el mismo se ha criticado un plan de "desguace estratégico" puesto en marcha desde hace dos años en Correos "de forma unilateral" por la dirección de la empresa que impone medidas de negocio logístico y paquetero, pero que "abandona" el servicio postal público y adopta decisiones empresariales "destructivas" para Correos como prestador de servicio público y como empresa a la que están llevando una situación económica "insostenible".
Los responsables sindicales han criticado el "caos y el desastre organizativo" existente, que han afirmado que puede provocar la "quiebra" de servicio público postal, que tiene más de 300 años.
A través del citado plan, han añadido, quieren "imponer el hachazo" al servicio postal con un recorte de 460 millones de euros en la financiación del servicio universal en los últimos tres años; un nuevo modelo de cartería para convertir a los carteros urbanos y a los rurales en "rey" de los paqueteros precarizados de la "última milla" en las ciudades y en la 'España Vaciada'; una "presión asfixiante" en las oficinas, que son para "todo", desde seguros a servicios financieros, loterías o bancarios sin ninguna prestación. postales para las oficinas de atención para todo Para [seguro], servicios financieros, [Loterías], Servicios bancarios "sin ninguna contraprestación a tiempo parcial".
Además, han censurado la "utilización" de los centros de tratamiento automatizados (CTA) a conveniencia de la filial Correos Exprés, "trasvasando actividad y plantilla" para convertir los centros de Correos en centros logísticos "paqueteros" sin ninguna vinculación con la postal.
RECORTE DE PERSONAL
Por otro lado, han apuntado un "recorte" de plantilla de 7.000 empleos menos "globales" que han afirmado que se quieren "tapar" con la consolidación de 5.377 puestos ocupados actualmente por personal eventual, lo que conlleva un incremento de plantilla porque se "suprimen" más puestos de los que se crean, a la precariedad laboral, reducción de la contratación y aumento desproporcionado a los contratos a tiempo parcial y contratos de fin de semana.
Asimismo, han denunciado públicamente los cierres de oficinas y centros de trabajo aplicando la movilidad forzosa de los trabajadores de estas unidades o la venta o cesión de edificios históricos de Correos sin tener en cuenta su arraigo social en las ciudades y los derechos de los trabajadores afectados.
A todo eso se suma lo que han definido como "un nuevo convenio colectivo de desguace" con la única intención de "flexibilizar y precarizar" con condiciones laborales a toda la plantilla de Correos "en aras del marketing que se despilfarran millones de euros en los constantes proyectos publicitarios sin contenido".
Por ello, han exigido revertir el desmantelamiento de Correos a través de un modelo postal público y sostenible que garantice la cohesión social y vertebradora territorial del país; garantizar la financiación del servicio postal universal; un modelo de empresa pública y moderna, postal de paquetería y diversificación, no sólo de logística, que preste un servicio postal universal acorde con los estándares de calidad y accesibilidad que exige la ley en todo el territorio y que contribuya al desarrollo social y económico.
De la misma forma, han reclamado un nuevo acuerdo plurianual con un aumento salarial por encima del 2 por ciento de la Función Pública; empleo estable y de calidad, limitando la precariedad de los contratos a tiempo parcial y aumentando el número de prejubilaciones, además de una garantía de la plantilla estructural y la contratación suficiente en todos los centros de trabajo y mejora de nuestros derechos laborales que tanto se están perdiendo.
Los responsables sindicales han exigido "recuperar" el diálogo social y la negociación "real" en la mayor empresa pública del país con un modelo postal público pactado desde el diálogo social.
"Exigimos al Gobierno que apuesta por un modelo público postal moderno, eficaz socialmente y que cumpla con sus obligaciones en el servicio público y económico, alejado de intereses diversos y de la buena gestión de la empresa pública, que evidentemente debe conllevar un estilo de dirección totalmente opuesto al actual, que devuelva Correos a los niveles de calidad y gestión que la ciudadanía de este país merece", han agregado.
Finalmente, han advertido de que continuarán con las movilizaciones en contra de este desguace de Correos para exigir "un correo postal público de calidad a la ciudadanía y con derechos laborales para los trabajadores".
ZONAS RURALES
Como ejemplo de esta situación, dos carteros que trabajan en zonas rurales, Sergio Gil y Sergio González, han señalado la situación que viven en estos entornos.
Gil, que reparte en el entorno Tordesillas, ha incidido en que cada vez que falta un compañero tiene que asumir más pueblos, hay menos tiempo y no pueden dar un trato "de calidad" a los ciudadanos, lo que genera un alto estrés al abarcar muchos kilómetros, pueblos y ciudadanos, sin que les de tiempo a llegar físicamente. "Hay que correr con el coche, hacer las cosas deprisa y corriendo y no acaban bien, acaba la carta de un vecino en casa de otro y cosas así. Se resiente el servicio y nuestra salud", ha añadido.
Por su parte, González, quien reparte en Carbonero El Mayor y Catalejo (Segovia), ha afirmado que es un "desastre" y ha apuntado que se trata de un servicio público centenario y, ahora que con la España Vaciada a los políticos "se les llena la boca completamente" diciendo que van a apoyar y ayudar, hay pueblos que tienen reparto cada varios días, cuando ley dice que tiene que ser diario.
"Es un desmantelamiento sin precedentes dentro de la historia de Correos, la gente se siente en los pueblos abandonada y como servicio público tenemos que cumplir una función y dar un servicio que la empresa no permite", ha agregado el cartero.