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Elvira Mínguez en el encuentro 'Todos los registros' de la 71 Seminci. - EUROPA PRESS
VALLADOLID 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
La actriz, directora y escritora vallisoletana Elvira Mínguez ha reivindicado este jueves que "se pueden seguir abriendo puertas" y a pesar del paso de los años "nunca hay que pensar que no se pueden hacer cosas nuevas", como así lo ha asegurado durante su participación en un encuentro dentro la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
Mínguez, que recibirá la Espiga de Honor del certamen vallisoletano, ha protagonizado el encuentro 'Todos los registros', en el que ha recordado su primer largometraje 'Días contados', de Imanol Uribe. Asimismo, ha reflexionado sobre los cambios que ha experimentado en la forma de hacer cine desde entonces.
"Se ensayaba muchísimo porque el material era muy caro", ha recordado la intérprete sobre una época en la que aún se rodaba con negativo. Los actores ensayaban primero con el director y posteriormente se incorporaban los responsables de los diferentes departamentos para que, cuando llegara el momento de rodar, se emplearan "el menor tiempo y material posible".
Una mecánica que, según Mínguez, cambió radicalmente con la llegada del HD y que, en su opinión, también tuvo consecuencias para la interpretación. "Suena muy viejo, pero creo que se hacía mucho mejor", ha señalado.
El carácter "inquieto" de la vallisoletana ha marcado también una trayectoria en la que Mínguez ha terminado por ocupar otros lugares dentro de la creación audiovisual. Así, a la interpretación ha sumado la escritura, el guion y la dirección, después de publicar 'La sombra de la tierra' y traslado posteriormente su propia obra a la pantalla.
"Hay algo a la hora de escribir", ha apuntado, y es que concibe personajes que son precisamente aquellos que hubiera gustado interpretar. "Mi cabeza es visual, no puedo evitarlo. Cuando estoy escribiendo estoy viendo los personajes, cómo se mueven y cómo se relacionan con el espacio", ha explicado.
Mínguez, que ha recordado su relación con los libros desde pequeña y la emoción que le producía la llegada del bibliobús, decidió buscar un taller para aprender a escribir. De aquellos ejercicios surgieron cuatro pequeños monólogos que terminarían convirtiéndose en el germen de la 'La sombra de la tierra'.
El proyecto estuvo aparcado durante dieciséis años hasta que, durante la pandemia y después de adquirir el hábito de escritura mientras trabajaba en otro guion, recuperó a aquellas mujeres y continuó desarrollando su historia.
Fue entonces cuando descubrió que escribir le hacía "extremadamente feliz" y encontró una nueva vía profesional en un momento en el que no esperaba hacerlo. "Había abierto una puerta con sesenta años y no me lo hubiera creído", ha reconocido Mínguez, quien ha reivindicado que, "se siguen abriendo puertas, nunca hay que dejar de pensar que se pueden hacer cosas nuevas".
Buena parte de ese universo literario está atravesado por una mirada hacia el pasado. "La memoria es uno de los temas para mí importantes, otro es el tiempo y otro el miedo", ha explicado la autora, que considera necesario revisar lo ocurrido para comprender "quiénes somos y de dónde venimos".
Esta inquietud está presente tanto en 'La sombrta de la tierra', ambientada en 1896 y vinculada a las raíces zamoranas de su familia materna, como en su segunda novela 'La educación del monstruo', en el que vuelve a explorar la transmisión del miedo y la memoria entre generaciones.
Al repasar los personajes que han marcado su carrera interpretativa, Mínguez ha situado a Clara Campoamor entre los más importantes y ha reivindicado la figura de la mujer que considera "absolutamente adelantada a su tiempo".
La actriz ha recordado que, cuando comenzó a preparar el personaje, descubrió hasta qué punto la figura de Campoamor era desconocida más allá de su papel en la consecución del voto femenino. "Me pareció algo tan apabullante, tan fascinante, que es uno de esos personajes que reivindico entre los trabajos que he hecho", ha señalado.
Para Mínguez, Campoamor fue feminista "en esencia" y defendió una forma de hacer política basada en "convencer mediante hechos" y argumentos. "Creo que podríamos aprender mucho de ella", ha afirmado.
La intérprete también ha advertido sobre la fragilidad de los derechos de las mujeres en momentos de inestabilidad. "Damos tres pasos hacia delante y cuatro para atrás", ha lamentado, antes de advertir de que en "tiempos convulsos" los derechos de la mujer pueden estar entre los primeros en verse afectados.
Mínguez ha recordado su debut como directora de la adaptación audiovisual de 'La sombra de la tierra', un proyecto para el que exigió encargarse tanto del guion como de la dirección pese a no contar entonces con experiencia en ninguno de esos ámbitos.
Una de las principales conclusiones de su recorrido profesional, "lo más importante son los compañeros de trabajo", ha afirmado. "Lo único que importa en una trayectoria es la gente con la que has trabajado, porque son los que han hecho que estés aquí".