VALLADOLID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
La empresa familiar Quesos Muñiz, ubicada en la localidad vallisoletana de Mojados, ha celebrado sus 65 años de historia con una degustación de productos durante las fiestas de Villalonso (Zamora), municipio del que emigró su fundador, Benito Muñiz Gamazo --padre de los actuales dueños--, al igual que otros maestros queseros naturales de la pequeña localidad zamorana que también participaron en dicha cata.
De hecho, Villalonso es famoso por ser la "cuna del queso de media Castilla", como así ha informado a Europa Press su alcaldesa, Araceli Alonso, pues desde aquí partieron "multitud de queseros que se instalaron en el resto de la región y de España".
En 1946, uno de esos maestros queseros que decidió continuar con el oficio fuera de Villalonso fue Muñiz Gamazo, que se instaló en Mojados donde hasta el momento sigue la fábrica, aunque como recuerda uno de sus hijos y actual dueño de la empresa, Benito Muñiz Tejedor, "antes se hacía el queso en la misma residencia familiar", hasta que en 1979 se construyó la actual fábrica.
Según Muñiz Tejedor, que comparte la propiedad y dirección del negocio con su hermano José Antonio, durante los primeros años de la empresa, la producción era "más pequeña", de entorno a 200 kilogramos diarios --unos 70 quesos--, mientras que en la actualidad se fabrican unos 350 kilogramos, que supone unos 120 quesos diarios.
Todo ello con el trabajo de tres personas, Benito y José Antonio Muñiz y un empleado --también mojadense--, un número de operarios parecido al que formaba la empresa en las anteriores instalaciones pero que producen casi el doble de queso, aunque los hijos de ambos, en ocasiones "echan una mano", lo que demuestra esa condición de "empresa familiar" de Quesos Muñiz.
Esta característica se une a la de su naturaleza "artesanal", pues el proceso productivo ha cambiado "relativamente poco" desde los primeros años de la empresa; de hecho la cuajada se sigue introduciendo "a mano" en los moldes y todavía se dan vuelta uno a uno en las cámaras de conservación.
DIVERSIFICACIÓN Y LECHE CRUDA
Asimismo, otra de las características del negocio es su "adaptación al consumo", algo que el propietario ha destacado como "clave" en la supervivencia de las pequeñas empresas, ya que ahora la demanda está más fraccionada.
De hecho, hace 20 años sólo se fabricaba queso de oveja y, "como mucho, untado de aceite", pero en la actualidad se vende el producto en diversos tamaños y maduraciones, partido en cuñas o en medios, envasado al vacío, con aceite, con aceite picante, rallado, pintado, al romero o al pimentón, entre otros; además de fabricarse también, en los últimos años, queso de cabra, este sí, pasteurizado.
Por otra parte, el propietario de Quesos Muñiz ha explicado que, a esa diversificación de la oferta de productos, también se ha unido una apuesta por el queso elaborado con leche cruda de oveja --'puro de oveja'--, frente a otras fábricas que producen queso de mezcla --con leche de vaca, oveja y cabra-- y queso pasteurizado.
Es más, Benito Muñiz ha añadido que es "una de las armas" con las que una quesería pequeña puede luchar contra las grandes, pues estas últimas siempre pasan la leche por el proceso de la pasteurización, lo que hace más fácil su conservación en los almacenes, pero a su vez, está menos valorado por los consumidores.
De esta manera, el queso elaborado con leche cruda, aunque dé más trabajo, "tiene mejor sabor", pero que "sólo puede permitírselo las pequeñas empresas, pues las grandes no se arriesgan a que les salga mala una partida".
A través de estas adaptaciones al mercado y de la "apuesta por la calidad", la empresa ha podido aumentar su área de mercado, ya que ha pasado de un servicio más cercano a la escala regional, Castilla y León y Madrid, a vender gran parte de su producción fuera de la Comunidad, de manera principal en Extremadura, Sevilla y Madrid, pero también en Asturias y Barcelona y Ciudad Real y Granada.