Estudiantes de enfermería y logopedia de la UPSA conocen "casos de éxito" en el tratamiento del ictus

Publicado 12/03/2019 17:17:55CET

SALAMANCA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Alumnos de enfermería y logopedia de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) han conocido la labor de los profesionales y "casos de éxito" en el tratamiento del Ictus, de la mano de expertos que han participado en unas jornadas en la facultad de Ciencias de la Salud.

En este encuentro, el coordinador de la Unidad del Ictus del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, Luis López Ríos, ha expresado la importancia de organizar a todos los profesionales, "ya que hay que actuar de la manera más rápida posible, porque el problema del ictus es que deja muchas secuelas. El proceso es muy complejo y hay que actuar de forma muy coordinada".

En palabras del coordinador de la unidad, es "importante" que las personas atiendan los síntomas que en ocasiones son "sutiles y difíciles de diagnosticar", como somnolencia o cosquilleo en una parte del cuerpo.

A pesar de los avances actuales, López Ríos ha destacado las "carencias" que aún persisten, especialmente en los tratamientos que se realizan en la fase aguda. "Hay casos que hay que derivar a Valladolid, con lo que supone un problema, porque cuanto más tiempo pasa, más probables son las secuelas", ha apuntado según la información facilitada por la UPSA.

Por su parte, la profesora de Logopedia María Cruz Pérez Lancho ha explicado las consecuencias que provoca un ictus. "Algunos déficits son reversibles, como el habla o la comprensión, pero otros quedan como secuelas, por lo que hay que desarrollar un programa para compensar ese déficit o sustituir funciones", ha apuntado.

Para Pérez Lancho es "muy importante tener" en cuenta las secuelas emocionales, "porque la depresión posictus y la ansiedad van unidas y la persona queda sometida a esa vulnerabillidad emocional".

Ante esta situación, "el logopeda tiene que hacer consciente a la persona de sus dificultades para que pueda poco a poco aceptar sus nuevas limitaciones y ajustar sus expectativas", ha asegurado.

Además, la logopeda ha indicado que el papel de las familias es "fundamental" y los profesionales tienen que orientarles para arropar al paciente en casa. "Es fundamental el papel de la familia, la intervención médica es muy rápida y eficaz, pero tiene una limitación en el tiempo hasta que se produce la rehabilitación, por ello habría que acortar ese periodo de espera", ha continuado.

Asimismo, el coordinador de la Unidad de Daño Cerebral del Hospital Beata María Ana, Marcos Ríos Lago, ha afirmado que un ictus puede ocurrir a cualquier edad. "El problema es la discapacidad que conlleva, un 40 por ciento de los pacientes sufren discapacidad grave, por lo que la cuestión no solo es del paciente, sino de las familias y cómo cambia la situación para ambos", ha advertido.

El experto ha abogado por la coordinación de "un equipo extenso de profesionales multidisciplinar" que trabaje sobre el mismo objetivo. "Pensamos que nuestra disciplina es la principal, sin embargo, ni la biología, ni la medicina, ni la psicología, ni la logopedia han mostrado una efectividad plena en el tratamiento", ha puntualizado.

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