La experiencia "vital" del Camino de Santiago del Colegio Lourdes cumple 20 años

Actualizado 24/06/2019 10:30:03 CET
El Camino de Santiago del Colegio Lourdes, una experiencia vital para los alumnos mayores que cumple 20 años
EUROPA PRESS - Archivo

   VALLADOLID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El año 1999 fue jubilar en Santiago de Compostela, Jacobeo, y el gallego Suso Pedreira, un joven docente del Colegio Nuestra Señora de Lourdes de Valladolid, tuvo la iniciativa de organizar lo que parecía entonces "una locura": llevar a los alumnos de los dos últimos cursos --entonces 3º de BUP y COU-- a hacer los últimos 200 kilómetros de la ruta hasta la Catedral compostelana.

  Más de un centenar de chavales de entre 16 y 18 años participaron en aquel primer Camino, entre Fuentes Nuevas (León) y Santiago. 20 años después, el próximo 28 de junio, los alumnos de 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato del centro afrontarán la XXI edición del ya conocido como 'Camino del Lourdes'.

   Hay diferencias en la ruta desde esa primera experiencia de finales del Siglo XX, y, por supuesto, una mayor facilidad para apoyarse en las comunicaciones y las nuevas tecnologías, pero el concepto es básicamente el mismo, etapas de entre 25 y 30 kilómetros, mucha labor de intendencia y el apoyo de ayuntamientos, colegios y otras entidades para que un grupo tan numeroso se pueda alojar, en la mayoría de los casos, en polideportivos.

   De los 20 'caminos' que han hecho ya los alumnos del Lourdes, el profesor jubilado José Antonio Martín ha participado en la organización y el cuidado de los participantes en 18 de ellos y es una referencia en lo que al Camino de Santiago se refiere, ya que lo ha completado en un total de 25 ocasiones, pues lo ha hecho otras siete veces con su familia.

   Martín recalca que esta actividad se ha convertido en "el programa estrella" del colegio, hasta el punto de que "hay tortas" para ir al Camino. Así, de 2º de Bachillerato acuden todos los alumnos que se apunten, mientras que de 1º y de 4º de ESO se realiza un sorteo porque la cifra total no puede ser de más de 150.

   Aun así, el volumen de gente es tremendamente llamativo, pues en total, con profesores del colegio y monitores que acompañan a los alumnos, suman cerca de 175 personas juntas recorriendo la ruta. Los primeros participantes en el año 1999 recuerdan el asombro que despertaba en muchos de los puntos por los que pasaba aquel grupo que entonces era de unas 120 personas.

   El profesor jubilado ha destacado que son el grupo más numeroso de un colegio que hace el Camino, aunque puede haber algunos más grandes porque se unen personas de varios centros o asociaciones.

   De hecho, Nuestra Señora de Lourdes es un colegio "pionero" en llevar a cabo esta actividad, ya que la iniciativa de Suso Pedreira hace 20 años fue posiblemente de las primeras entre los centros educativos españoles. Posteriormente, otros muchos han imitado la idea, aunque no todos han logrado la continuidad de dos décadas que suma ya este centro vallisoletano.

   José Antonio Martín considera que se debe a que el Camino encaja muy bien con "la idiosincrasia" de este colegio concertado vallisoletano y los jóvenes, que vuelven "absolutamente emocionados", contagian el entusiasmo a los más pequeños a través del "boca a boca".

   El Camino del Lourdes no solo consiste en caminar y lograr la bendición del apóstol, sino que se plantea como una experiencia "vital" para los alumnos, que además se completa con reflexiones y dinámicas que trabajan en los valores que se busca potenciar con esta iniciativa: "La amistad, la solidaridad, el ser feliz con pocas cosas, el esfuerzo y sacrificio y la alegría", detalla Martín.

   También se da importancia a la historia y el arte, pues se visitan monasterios y templos destacados como el de las Clarisas en Villafranca del Bierzo, el de Samos o, por supuesto, la Catedral de Santiago, donde los alumnos asisten a una misa del peregrino el día que culminan el Camino y, al día siguiente, vuelven a ir a la seo para dar el abrazo al Santo.

   Los participantes cuentan con una guía en la que se detalla el recorrido y la historia y leyendas de muchos de los lugares por los que transita el Camino. Además, el propio José Antonio Martín se encarga de recopilar fotografías de recuerdo y en editar un vídeo de cada edición que posteriormente reciben los alumnos.

EL NECESARIO TRABAJO DE LA ORGANIZACIÓN

   Todo ello se logra gracias a un importante trabajo de 15 profesores del centro y nueve monitores --generalmente exalumnos del Lourdes que han acabado sus estudios hace pocos años y que ya participaron en el Camino--. Entre los docentes, el peso de la organización recae principalmente, además de Martín, en Daniel Barrigón, Ángel Cojo y Severino López, también jubilado y que ya participó en la primera edición en 1999.

   La 'infraestructura' suma tres furgonetas para transportar comida, instrumental o a los andarines que se lesionan, también cuentan con equipos de sonido para las actividades nocturnas o botiquines e incluso con varios drones para realizar fotografías y vídeos.

   Además, se trata de que los alumnos apenas tengan que preocuparse más que por caminar, disfrutar y aprender, y para ello el trabajo en la alimentación es importante. Para el desayuno se cuenta con una importante variedad de productos lácteos, derivados y bollería; la comida se resuelve con bocadillos y la cena, de la que en los primeros años se encargaban los propios profesores, es provista por la empresa de catering que trabaja para el Colegio La Salle de Santiago.

   También se busca organizar un buen número de actividades de grupo y colectivas para que los jóvenes "no se aburran", como karaokes, 'furor' o concursos de coreografías. Eso sí, tras algunos problemas puntuales de disciplina con la bebida, la edición de este año será por primera vez "zero alcohol", como advierte Martín, ya que el Camino "no consiste en eso".

   Con respecto a la primera edición se ha prolongado el recorrido ligeramente para partir de la cima del alto de la Cruz de Ferro, en Foncebadón (León). Previamente, este año será el 28 de junio, la comitiva del Lourdes hace parada en la Catedral de Astorga para participar en una breve ceremonia en la que reciben una bendición.

   También se incorporó hace ya casi 15 años una excursión a Finisterre (La Coruña) que se hace en autobús el mismo día de la llegada a la ciudad compostelana, un epílogo del Camino que ha ganado popularidad en los últimos tiempos y que se culmina con una fiesta y una barbacoa para celebrar el final de la ruta en una casa que tiene la congregación de La Salle en A Gafa.

   Entre medias, unos 200 kilómetros de recorrido que se divide en nueve etapas --solo se recorre en autobús un tramo entre Samos y Sarria (Lugo) para evitar un largo tramo que se recorría a pie por carretera convencional--.

LA RUTA

   Ponferrada, Villafranca del Bierzo, el alto del Cebreiro, Samos, Portomarín, Palas de Rei, Arzúa y el Monte do Gozo son los puntos finales de cada una de las etapas, aunque en algunos casos se incorpora una 'propina' hasta llegar al lugar donde los caminantes harán la noche.

   Así sucede, en el caso del Cebreiro para bajar hasta el pueblo de Pedrafita, ya que los primeros años el alojamiento se intentó solucionar mediante el montaje de una carpa o repartiendo a los alumnos entre albergues e incluso algún pajar, pero resultaba muy complicada, por lo que se acabó por optar por solicitar la cesión del polideportivo de la citada localidad. Para ello, la comitiva del Lourdes es escoltada por la Guardia Civil en el tramo de cuatro kilómetros por carretera.

   También se tendrán que desplazar, en este caso en autobús, desde Palas de Rei a la localidad cercana de Monterroso, situada fuera de la ruta jacobea, debido a que como explica Martín algunos ayuntamientos han comenzado a poner dificultades al colegio para utilizar sus polideportivos municipales para tratar de "forzar" a ir a los albergues, lo que resulta mucho más costoso para la organización. 

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