La faceta pictórica del bailarín Vicente Escudero, a exposición en Valladolid hasta el próximo 28 de noviembre

Dibujo expuesto en la muestra
FMC
Actualizado 17/12/2013 21:47:01 CET

VALLADOLID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

La faceta pictórica del afamado 'bailaor' vallisoletano Vicente Escudero puede verse desde este martes y hasta el próximo 28 de noviembre a través de 28 dibujos que se exponen en el centro cívico que lleva su nombre en la capital, justo cuando se cumplen 125 años de su nacimiento.

Vicente Escudero fue un importante bailarín y 'bailaor' que actuó por los escenarios de todo el mundo, su interpretación del flamenco era fiel a la pureza de la tradición, siguiendo con respeto la técnica y normas de este baile. En su Decálogo, que da a conocer en la sala 'El Trascacho' de Barcelona en 1951, sienta las bases del baile flamenco puro.

Escudero comenzó a bailar siendo niño en Valladolid, y aunque su formación es totalmente autodidacta, son muy importantes las enseñanzas que recibe de Antonio de Bilbao. Siendo todavía un joven, se traslada a París y a partir de ese momento recorre los escenarios de Europa y América con su arte.

Pero Vicente Escudero no sólo dedicó al baile su capacidad artística, sino también virtió su talento en el cine, la literatura, la pintura y el dibujo. Así escribió libros como Mi baile, Pintura que baila y Arte flamenco jondo. La faceta de pintor es la que se quiere destacar en la muestra.

Vicente Escudero no es un pintor al uso ya que hace un paralelismo entre el baile y la pintura ya que el mismo declaró: "yo no sé ni dibujar ni pintar, y estoy convencido de que esa ignorancia -que en mi propio arte, el baile, sería una terrible limitación- es la que me permite plasmar con toda libertad, sin trabas ni preocupaciones, mis ideas, por medio de esa forma de expresión que es el dibujo".

A través de estos dibujos se descubre a Vicente Escudero como un artista "infrecuente y rompedor", un creador que para manifestarse necesita ver en su imaginación lo que luego pintará. No se detectan rasgos de enseñanza académica en sus obras, pero sus trazos "denotan una gran capacidad para representar los movimientos", las coreografías, las actitudes de los bailarines, así como su sentido del color. Un dibujante sin técnica ni teoría. Un pintor de impulsos e intuiciones.