VALLADOLID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Clínico de Valladolid ha atendido a 221 estudiantes durante el primer trimestre del presente curso escolar, 185 de ellos en el aula de Pediatría y 36 en la unidad de Psiquiatría Infanto-juvenil, según han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Educación.
Dicho centro dispone de dos aulas hospitalarias, la primera de ellas creada en el curso 1985-1986 para la atención del alumnado hospitalizado de Pediatría Infantil, y la segunda, de Psiquiatría Infanto-juvenil, en el curso 2007-2008.
En estas aulas creadas para que los estudiantes hospitalizados pueda seguir con su formación lectiva, la mayoría de las estancias son de corta duración, menos de 15 días durante el curso escolar, y su distribución por etapas educativas se focaliza en la Educación Primaria, con un 57 por ciento del total.
A lo largo del curso escolar se desarrollan diferentes actividades en el aula hospitalaria de Pediatría. En colaboración con el Museo de Arqueología, se lleva a cabo un taller con dos monitores que acuden al Hospital y también se han concretado fechas para realizar otro taller con el Museo de Escultura.
Este viernes, el consejero de Educación, Juan José Mateos, ha visitado el aula hospitalaria de Pediatría del Hospital Clínico vallisoletano acompañado por la directora general de Innovación Educativa y Formación del Profesorado, Pilar González, y el director general de Asistencia Sanitaria, José María Pino.
La atención educativa del alumnado tiene lugar en el aula y solamente un tres por ciento es atendido en las habitaciones porque no puede desplazarse.
Por otra parte, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son un medio empleado por el alumnado ingresado a través de conexiones wifi y por cable, que permiten desarrollar el trabajo en continuidad con los centros escolares de origen y la comunicación con el alumnado que no puede asistir al aula.
UNIDADES ESCOLARES DE APOYO
Las unidades escolares de apoyo en instituciones hospitalarias, más conocidas como aulas hospitalarias, surgieron con la filosofía de humanizar los hospitales hace más de 20 años, cuando los entonces Ministerio de Educación y Cultura, el de Sanidad y Consumo y el Instituto Nacional de la Salud firmaron un convenio de colaboración con el objetivo de permitir la continuidad del proceso de aprendizaje de los niños convalecientes o ingresados en hospitales, para que esta circunstancia no se convierta en un impedimento para su formación educativa.
Su finalidad es dar continuidad al proceso formativo de estos niños con la puesta en marcha de actuaciones dirigidas a que el alumnado "no sólo alcance los objetivos propiamente pedagógicos", sino que se le prepare para superar otras situaciones que vivirá a lo largo de su estancia en el hospital, como los efectos psicológicos producidos por la propia enfermedad, saber aprovechar el tiempo libre en el hospital, compartir sus experiencias con otros niños o facilitarle su vuelta a su centro educativo.
Los destinatarios son alumnos de etapas no universitarias que están hospitalizados en estancias largas --más de 30 días de curso escolar--, medias --entre 15 y 30 días de curso escolar--, o cortas --menos de quince días de curso escolar-- y mantendrán su escolarización, a efectos de evaluación y promoción, en sus respectivos centros escolares.
El profesorado de las aulas hospitalarias depende de la Consejería de Educación y, además de su actuación directa con el alumnado, realiza una coordinación interna con el centro hospitalario y otra externa con las familias, centros docentes de referencia, Administración Educativa, otras aulas hospitalarias e instituciones y asociaciones que tengan como objetivo mejorar la atención del niño hospitalizado.
El número total de profesores que atiende al alumnado en Castilla y León es de 9 docentes. Aunque la actividad educativa se puede llevar a cabo de varias formas, la más común, según las mismas fuentes, es la asistencia al aula por parte del alumnado, siempre que éste se encuentre en condiciones físicas para desplazarse, o en su propia habitación, cuando su estado de salud aconseja que sea el profesor el que se desplace.