Una investigación de la UVa obtiene unas "tiritas" de la fibroína del gusano de seda que ayudan a reparar la córnea. - UVA
VALLADOLID 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una investigación de la Universidad de Valladolid ha conseguido obtener unas "tiritas" de la fibroína del gusano de seda que ayudan a reparar la córnea. Los buenos resultados de esta investigación, liderada actualmente por la investigadora de la UVa Patricia Gallego Muñoz y Susana Marcos, del Instituto de Óptica Daza de Valdés del CSIC, han sido publicados en la revista Frontiers
La fibroína es una proteína que se extrae del capullo de la seda que fabrica el gusano de seda, con el que se están consiguiendo obtener biomateriales para distintas aplicaciones, entre las que se encuentran su utilización para reparar daños oculares. Y en esto se centra un proyecto ambicioso, liderado por la Universidad de Valladolid y el Instituto de Óptica Daza de Valdés del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que finalizó en diciembre de 2025, con el han obtenido prometedores resultados tras cinco años de investigación.
La idea inicial del proyecto era la obtención de "tiritas" o "apósitos" que mejoraran el proceso de cicatrización de la córnea y sustituyeran a la membrana amniótica de donantes, que actualmente se utiliza cuando hay daños graves, como las quemaduras. "Las propiedades que tienen estos biomateriales es que no son tóxicos para el tejido corneal; los podemos hacer transparentes, por lo que se adecuan a la transparencia de la córnea; y son totalmente manejables porque se pueden adaptar a la función que queramos darle", explica Patricia Gallego Muñoz, investigadora principal del proyecto del Departamento de Biología Celular, Genética, Histología y Farmacología de la Facultad de Medicina, quien inició este proyecto con otra investigadora, M.Carmen Martínez García, actualmente jubilada.
El trabajo in vitro en el laboratorio de la UVa, ubicado en la Facultad de Medicina, ha sido testar y comprobar cómo responden las células de la córnea al contacto de ese material para luego pasar al modelo animal, con muy buenos resultados, lo que ha dado pie a un primer artículo publicado en diciembre de 2025 en la revista Frontiers.
Lo que han conseguido con esta investigación hasta ahora es sustituir las membranas amnióticas por las obtenidas con la fibroína y adherirlas a la superficie de la córnea sin suturas, algo bastante novedoso, y el siguiente paso "será añadir factores de crecimiento, es decir, moléculas que mejorarían el proceso de cicatrización", añade Gallego. Para ilustrar la técnica, la investigadora de la UVa describe el proceso como una "tirita" que venden en las farmacias a la que se le añade los factores de crecimiento, y colocada en la superficie de la córnea mejorará el proceso de cicatrización.
LENTES PARA LA PRESBICIA
Pero de esta primera investigación, también han surgido otras líneas de trabajo en torno a esto biomateriales dentro del proyecto. Han desarrollado, por otro lado, unos implantes intracorneales (INLAYS), lentes muy pequeñas que se colocan dentro de la córnea para ver su tolerancia y con ellas corregir la presbicia.
Este tipo de implantes ya se utilizan desde hace muchos años, y uno de los pioneros en aplicarlos fue el investigador referente en el campo de la oftalmología, José Ignacio Barraquer, aunque los materiales que se utilizaban ocasionaban muchos problemas por falta de permeabilidad, lo que finalmente generaba opacidad en la córnea.
"Se han ido probando distintos materiales, pero a largo plazo siempre hay una pérdida de transparencia y en muchas ocasiones generan rechazo", aclara la investigadora de la UVa. "Estamos generando INLAYS con fibroína de seda y los hemos testado en el modelo animal, con muy buenos resultados a lo largo de un año, que ahora estamos pendientes de publicación, aunque queremos seguir probando, introduciendo mejoras".
El proyecto, que se inició en 2020 y finalizó en diciembre de 2025, ha contado con una importante financiación, un total de dos millones y medio de euros, de los cuáles la Universidad de Valladolid ha recibido 260.000 euros.
Ambas investigadoras de la UVa iniciaron este proyecto, junto a la tercera investigadora principal, Susana Marcos, del Instituto de Óptica Daza de Valdés, tras su larga trayectoria en la línea de investigación de cicatrización corneal del Grupo de Investigación Reconocido (GIR) de Técnicas Ópticas de Diágnóstico (TOD).