Imagen de uno de las especialidades recogidas en el carné profesional - JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN
VALLADOLID 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Industria, Comercio y Empleo ha otorgado 180 carnés profesionales a nuevos instaladores en diversas especialidades técnicas reglamentarias tras las pruebas de cualificación celebradas el pasado mes de mayo donde se presentaron un total de 248, lo que supone un 73 por ciento de éxito en la obtención de estas acreditaciones.
Así, estos carnés están destinados a certificar la habilitación profesional de estos técnicos para facilitar su desarrollo profesional y fomentar la seguridad industrial en Castilla y León.
En este contexto, los carnés y certificaciones profesionales concedidos abarcan áreas tan diversas y necesarias como operador industrial de calderas, instalador de gas, productos petrolíferos, agua e instalaciones térmicas en edificios.
Además, la obtención de estas cualificaciones es una inversión directa en empleo, seguridad y dinamización económica, ya que permiten a los profesionales validar sus conocimientos y habilidades, lo que se traduce en una "mejora tangible" de sus oportunidades laborales y asegura la "cualificación indispensable" para el correcto desempeño de sus funciones y da lugar a una total garantía de capacidad profesional a los consumidores.
Al mismo tiempo, esta iniciativa contribuye a fortalecer el tejido profesional de Castilla y León al acreditar las competencias de las personas trabajadoras en servicios con una alta demanda y facilitar el ejercicio de actividades reguladas en el ámbito de la seguridad industrial.
Las pruebas desarrolladas están organizadas por la Dirección General de Industria de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo a través de los Servicios Territoriales de cada provincia y capacitan a los profesionales para acceder a nuevas oportunidades de empleo
Además, garantizan la calidad y la seguridad en sectores industriales "clave" ya que el sistema de certificación asegura que los instaladores y operadores posean los conocimientos técnicos necesarios para alcanzar un "alto estándar de calidad y seguridad" en todos los trabajos ejecutados.
Las pruebas de acreditación profesional forman parte de las actuaciones que desarrolla la Dirección General de Industria orientadas a velar por la seguridad de las instalaciones, tanto industriales como aquellas ubicadas en edificios no industriales y protegen así a la población de posibles accidentes derivados de una mala ejecución o un uso inadecuado de las mismas.