Actualizado 28/05/2012 21:26 CET

León de la Riva participa en Cádiz en un homenaje a un diputado vallisoletano presente en las Cortes de 1812

El Alcalde De Valladolid, Francisco Javier León De La Riva
EUROPA PRESS

CÁDIZ/VALLADOLID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez Saiz, y el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, han descubierto esta tarde una placa que recuerda la presencia en la ciudad andaluza del diputado vallisoletano Evaristo Pérez de Castro y Colomera, que residió en la calle Sacramento en los años 1812 y en sucesivos, a quien se homenajea dentro de los actos conmemorativos del bicentenario de aquella Constitución.

La placa que recuerda su figura se ha colocado en la calle Sacramento número 20 de la capital gaditana, en el inmueble donde residió Pérez de Castro, que hoy lleva el número 168. El alcalde vallisoletano se encuentra estos días en Cádiz para participar en el XXIX Congreso Iberoamericano de Municipios, donde mañana intervendrá junto con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, para exponer dos modelos de ciudad.

Evaristo Pérez de Castro estuvo entre los firmantes de la Constitución Española de 1812 como diputado doceañista, tras ser elegido como suplente por la provincia de Valladolid el 21 de septiembre de 1810 y, tres años después, diputado propietario por el partido de León. Fue también primer secretario de las Cortes y apoyó el Decreto de Argüelles sobre libertad de imprenta.

Hijo del secretario de la Suprema Junta de Caballería, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares y en 1776, por su carácter políglotas, llegó a ser joven de lenguas en Berlín. Dos años después se convierte en oficial de la Embajada de España en Viena, y en 1800 se traslada a la de Lisboa, donde desempeña el puesto de encargado de negocios.

A raíz de la invasión napoleónica, realizó una misión secreta en Madrid ante la Junta de Gobierno que presidía el poderoso general francés Joaquín Murat, y luego viajó hasta Sevilla, donde la Junta Central le vuelve a enviar como encargado de negocios a Lisboa para aprovechar la predisposición lusa a luchar junto a España contra Napoleón.

Durante el trienio liberal, fue ministro de Estado, y consejero honorario entre 1822-1823. Al comenzar la regencia de María Cristina de Borbón, fue designado embajador en Lisboa, donde permaneció cuatro años hasta que volvió a España para asumir la presidencia del Consejo de Ministros hasta 1840, en sustitución del duque de Frías. Retirado en Francia, murió en noviembre de 1849.