Archivo - Imagen de archivo de un agente y un coche de la Policía Nacional. - SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN VALLADOLID - Archivo
PALENCIA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional, en colaboración de Inspección de Trabajo de Palencia, han desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación laboral de migrantes en obradores de pan, en una operación en la que han podido liberar a 12 víctimas, que trabajaban durante jornadas de hasta 17 horas diarias, sin descanso y en condiciones extremas de calor e insalubridad.
Según han informado fuentes policiales, en un comunicado recogido por Europa Press, la investigación culminó con cinco registros simultáneos, la clausura de dos obradores en las localidades palentinas de Ampudia y Aguilar de Campoo, la liberación de las doce víctimas y la detención de cinco personas, cuatro en Palencia y una en Alicante.
La investigación se inició en junio de 2025 por parte de la Policía Nacional, en colaboración con Inspección de Trabajo, tras detectar irregularidades en varios obradores de pan situados en las localidades de Aguilar del Campoo y Ampudia, ambos en la provincia de Palencia.
La investigación permitió constatar que la organización criminal se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad de personas extranjeras.
El método empleado consistía en la obtención de certificados de insuficiencia de candidatos emitidos por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León, documentos que posteriormente eran utilizados para tramitar autorizaciones de residencia y trabajo.
Para la gestión de estos trámites se realizaban pagos en efectivo que oscilaban entre los 15.000 y 20.000 euros, canalizados a través de intermediarios. Una vez en España, las víctimas eran sometidas a constantes presiones y amenazas, y se les advertía de que, en caso de no cumplir las condiciones impuestas, se iniciaría la revocación de sus permisos de residencia y trabajo, con el consiguiente riesgo de perder su situación administrativa y ser deportados a su país de origen.
Asimismo, los trabajadores eran aleccionados para no abrir a la Policía o mentir en caso de inspecciones de Trabajo. La Policía añade que las víctimas estaban sometidas a vigilancia continua mediante sistemas de videograbación, lo que "generaba un clima permanente de miedo y coacción".
"CONDICIONES DE VIDA INFRAHUMANAS E INSALUBRES"
Las personas explotadas vivían y trabajaban en condiciones "absolutamente inhumanas", obligadas a desempeñar su labor en obradores de pan y pastelería donde las temperaturas superaban los 40 grados.
El empresario les prohibía abrir puertas y ventanas, lo que agravaba aún más las condiciones ambientales, hasta el punto de que las víctimas llegaban a desnudarse para poder soportar el calor extremo.
Las jornadas laborales se extendían entre 10 y 17 horas diarias, todos los días de la semana, sin descanso alguno, sin vacaciones y sin recibir compensación económica.
Los centros de trabajo presentaban, según la información, "graves deficiencias higiénico-sanitarias, con presencia de insectos y roedores, lo que evidenciaba la absoluta falta de medidas de salubridad". Además, parte de las víctimas residía en viviendas ocupadas por el empresario o colindantes a los obradores, donde las facturas de consumo debía abonarlas el auténtico propietario el cual era sometido a coacciones por parte de los miembros de la organización criminal.
La operación policial ha concluido con un amplio dispositivo que ha permitido la liberación de doce víctimas y la detención de cinco personas en las provincias de Palencia (cuatro) y Alicante (una), entre los que se encuentran los dos principales responsables de la red criminal.
Durante la actuación se han llevado a cabo cinco registros, tres en domicilios y dos en obradores de panadería y repostería, que quedaron clausurados por orden judicial.
Además, se han intervenido 3.000 euros en efectivo y abundante documentación relevante para la investigación.
La Policía no descarta que el análisis del material incautado y de la documentación intervenida derive en nuevas detenciones con el objetivo de lograr la completa erradicación del entramado criminal, que se aprovechaba de la extrema vulnerabilidad de las víctimas para someterlas a condiciones de explotación laboral.
La Policía Nacional ha recordado la línea telefónica 900105090 y el correo trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial de este tipo de delitos. En el teléfono, subrayan, no queda reflejada la llamada en la factura telefónica.