"Llamada de socorro" de EFCL e Industrias Alimentarias para evitar la muerte del mundo rural en la próxima década

Ambas asociaciones, integrantes del Clúster Vitartis, han elaborado un documento con 100 medidas para incentivar la actividad empresarial, generar empleo y fijar población en los pequeños municipios de la Comunidad

El presidente de Vitartis y de Industrias Alimentarias de CyL, Santiago Miguel, y el presidente de EFCL, Isidoro Alanís, durante la comparecencia este martes ante los medios de comunicación.
El presidente de Vitartis y de Industrias Alimentarias de CyL, Santiago Miguel, y el presidente de EFCL, Isidoro Alanís, durante la comparecencia este martes ante los medios de comunicación. - EUROPA PRESS
Europa Press Castilla y León
Actualizado: martes, 10 febrero 2026 12:02

VALLADOLID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

"Es una llamada de socorro de las empresas y del mundo rural para evitar su muerte en la próxima década", es el resumen de la "crítica" situación que ha dibujado este martes el presidente de Empresa Familiar en Castilla y León (EFCL), Isidoro Alanís, durante la presentación del documento con cien medidas urgentes que dicha asociación ha elaborado junto con la Asociación de Industrias Alimentarias con el fin de incentivar la actividad empresarial, generar empleo y fijar población en los pequeños municipios de la Comunidad.

El citado documento elaborado por ambas asociaciones, integrantes de Vitartis, se considera de vital importancia en un momento en el que tanto Alanís como el máximo responsable de citado clúster y de los empresarios alimentarios de Castilla y León, Santiago Miguel, consideran de no retorno y pone en serio peligro la supervivencia del mundo rural ante la falta de suelo industrial y la excesiva carga burocrática que dificulta cualquier iniciativa industrial en este ámbito.

Así, entre las principales propuestas figuran la referida eliminación de aquellas cargas burocráticas que impiden el desarrollo de nuevos proyectos empresariales, el impulso al desarrollo de polígonos industriales 'inteligentes', la ampliación de las deducciones fiscales para la adquisición y rehabilitación de viviendas, con la supresión total del impuesto de transmisiones patrimoniales y de los actos jurídicos documentados, y la creación de declaraciones responsables de primera ocupación parciales que posibiliten a las industrias iniciar su actividad antes de finalizar completamente sus instalaciones.

EFCL y Vitartis han plasmado estas propuestas en el documento 'Medidas urgentes para incentivar la actividad empresarial en el mundo rural de Castilla y León', que entregaron la semana pasada al presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, y que han trasladado a todos los partidos con representación parlamentaria con la petición de que sean incluidas en sus programas electorales y puestas en marcha por el futuro gobierno que salga de las urnas tras las elecciones del 15 de marzo.

El presidente de EFCL, Isidoro Alanís, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha recordado la especial idiosincrasia de una región que es la más extensa de Europa y el mayor número de municipios, un 98 por ciento de los cuales cuenta con una población de menos de 1.500 habitantes, lo que, a su juicio, "constituye un grave handicap para la actividad empresarial y su competitividad", de ahí la necesidad de "poner negro sobre blanco" con medidas que hay que adoptar en los próximos cuatro años "para evitar una situación dramática que puede llevar a la desaparición de esos municipios e incluso de sus comarcas".

PLANEAMIENTOS URBANÍSTICOS A DOS AÑOS VISTA

Al respecto, Alanís insiste en la necesidad de mejorar la tramitación de los planeamientos urbanísticos en dichas localidades "dándole una vuelta radical", pues, tal y como denuncia, no es posible que dicha planificación se demore actualmente hasta seis u ocho años para que hasta un total de diecisiete instituciones distintas informen favorablemente la nueva trama urbanística, cuando sostiene que ese horizonte temporal no debería demorarse más de dos años. "De ello depende la generación de suelo industrial en estos municipios y de la posibilidad de crear vivienda nueva capaz de absorber la mano de obra que generen las distintas empresas", ha advertido el máximo responsable de EFCL.

En ese objetivo, Alanís aboga por que los informes no recaigan únicamente en los técnicos de esos ayuntamientos sino que puedan contar con recursos de la Junta de Castilla y León, administración a la que también solicita un esfuerzo para desarrollar polígonos industriales a través de un "plan más ambicioso" que contemple no sólo grandes áreas sino también otras más limitadas y adaptadas a las necesidades de esos municipios. Ha puesto como ejemplo los 150.000 metros cuadrados con que cuenta el Ayuntamiento de Fuentes de Oñoro, en Salamanca, donde el Ayuntamiento necesitaría el auxilio económico de la Administración regional para desarrollar este polígono financiando al cien por cien entre cuatro o cinco millones de euros.

"Si queremos que haya niños en los colegios, centros médicos con especialidades, farmacias...tenemos que fijar población, y eso sólo se logra con puestos de trabajo", ha resumido Alanís.

En la misma línea, el máximo responsable de Industrias Alimentarias de Castilla y León y de Vitartis, Santiago Miguel, recuerda la importancia que el sector agroalimentario supone para el mundo rural, al aglutinar el 45 por ciento de las empresas en municipios de menos de 3.000 habitantes y generar el 35 por ciento del empleo, de ahí la importancia de que las empresas no se encuentren con trabas administrativas para implantarse en ellos o ampliar sus instalaciones ni con "limitaciones" urbanísticas ni problemas de vivienda para sus trabajadores.

"Uno de los activos más importantes de Castilla y León es la diversidad económica que hace que el territorio se vertebre y en eso juega un papel fundamental la actividad agroalimentaria", ha insistido Miguel, quien aboga por aplicar una serie de incentivos fiscales en estas zonas y medidas de carácter social para evitar el rechazo que genera entre los vecinos de esta localidades el asentamiento en sus municipios de determinadas actividades, entre las que se ha referido a las polémicas macrogranjas. "Es preciso en este sentido un poco de pedagogía para hacer ver a los vecinos que estas actividades cuentan con medidas muy exigentes para evitar generar problemas", ha apuntado.

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